Consejos y procedimientos para ACABAR
CON LAS INVASIONES DE INSECTOS, RATAS
Y RATONES...
Los
cambios climáticos pronunciados
y las altas temperaturas propias de las
estaciones de primavera y verano favorecen
que el hábitat humano se vea alterado
por las comúnmente denominadas
plagas urbanas. Cualquier grieta, desagüe
o alcantarilla constituye un acceso idóneo
para que cucarachas, ratas, ratones, hormigas,
chinches, pulgas, termitas, mosquitos
se instalen y reproduzcan en el interior
de una vivienda.
CUCARACHAS
Es
una de las invasiones de insectos más
generalizadas. En España son de
tres tipos. El más
común en los domicilios particulares
es el oriental, cuyo color es café
oscuro y tiene unos tres centímetros
de longitud. Pero, en la actualidad, cada
vez es más frecuente que la cucaracha
periplaneta americana -llegada a Europa
de la mano de intensificación comercial,
y cuya capacidad para volar y gran tamaño
son sus rasgos característicos-anide
en hogares.
La
tercera especie, la cucaracha rubia o
alemana, la de menor medida, es propia
del sector hostelero, si bien, en ocasiones,
puede sentirse atraída por el entorno
humano.
Pese
a las diferencias físicas, el comportamiento
de todas ellas es muy similar. Les atraen
el calor y la humedad, son más
activas durante la noche y, debido a su
aspecto aplanado, pueden introducirse
fácilmente por oquedades o hendiduras,
por minúsculas que éstas
sean. Durante el día se ocultan
en ranuras y huecos inaccesibles, en los
que pueden pasar desapercibidas durante
mucho tiempo.
El
régimen alimenticio es variable,
aunque son mayoritariamente omnívoras.
Por tanto, se nutren con cualquier sustancia,
en particular con comestibles azucarados
o grasos, papel, cuero, cabellos, tela,
goma, sangre seca, residuos de bebida
e incluso con otras cucarachas. Los insectos
adultos pueden resistir entre dos y cuatro
semanas sin probar alimentos ni agua y
su vida, en condiciones favorables, puede
prolongase durante unos nueve o 10 meses.
Estos
animales se reproducen fácil y
rápidamente, siendo los más
prolífero los pertenecientes al
tiempo de cucaracha rubia. Pero lo más
preocupante es que ningún agente
puede quebrantar la inmunidad de la que
gozan sus embriones.
Todas
las especies ponen sus huevos en pequeños
recipientes en forma de cápsula,
llamados ooteguro una vez se han formado,
con la excepción de la cucaracha
alemana, que no se desprende de ellos
hasta que los huevos están a punto
de eclosionar.
El
número de embriones de cada ooteca
oscila entre los 15 y los 50 y el periodo
de desarrollo varía en función
del tipo de insecto y de las condiciones
ambientales. Una semana después
de haber completado su crecimiento, que
pasa por tres estadios: huevo, ninfa y
adulto, las cucarachas ya pueden empezar
a aparearse.
Y
es que no se trata sólo de que
su aspecto no resulte agradable. Aunque
no ha podido demostrase fehacientemente
la relación de causalidad entre
la acción de estos insectos y determinadas
enfermedades concretas, es probable que
las cucarachas sean responsables de la
transmisión de gran cantidad de
agentes patógenos para el hombre
y los animales, como los del cólera,
fiebre tifoidea, diarrea, disentería,
hepatitis vírica tipo A, poliomielitis
y lepra, además de los que se asocian
a procesos alérgicos que provocan
hinchazón y afecciones cutáneas.
Desinsectación.
Los productos utilizados en la desinsectación
deben poseer un doble efecto, el de choque
o derribo y el residual o de persistencia,
que es fundamental para asegurar la eficacia
del tratamiento hasta que los huevos eclosionan.
De lo que se trata es de bunkerizar la
casa, de crear líneas de protección
para que, en el momento que el insecto
pase por ellas, muera.
Las
zonas principales a tratar son el perímetro
del rodapié, los marcos de las
puertas, espacios húmedos, los
motores de los electrodomésticos
y, en general, todos aquellos huecos susceptibles
de constituir un escondite.
El
presupuesto global de este tipo de actuaciones
profesionales se establece a discreción
de cada empresa especializada, aunque
depende fundamentalmente de dos variables:
la dimensión de la vivienda y la
magnitud de la problemática. Así
las cosas, acabar con una invasión
de cucarachas puede suponer para su economía
doméstica un desembolso de entre
10.000 y 25.000 pesetas.
RATAS
Y RATONES
La
presencia de ratas en hogares suele ser
consecuencia de problemas de saneamiento
más acentuados que en el caso de
las cucarachas. Al igual que éstas,
son animales muy proléros que pueden
reproducirse entre una y 13 veces al año
y que, en ocasiones, superan la veintena
de crías por camada.
Las especies más comunes son la
rata gris o de cloaca y la negra o campestre,
ambas asociadas a la transmisión
de la peste bubónica, la rabia
y el tifus. Por su parte, los ratones
suelen acceder a las viviendas de manera
pasiva, es decir, trasladados de forma
involuntaria por el hombre.
A diferencia de las ratas, que son capaces
de crearse su propio refugio utilizando
los incisivos, los ratones se esconden
en oquedades ya existentes. Asimismo,
son vectores de enfermedades peligrosas
para la salud humana.
Para
exterminar roedores, el procedimiento
más efectivo es el empleo de sustancias
venenosas de acción retardada,
con la finalidad de que el animal no asocie
la ingestión de alimento con su
malestar físico. La metodología
es similar para ratas y ratones, con la
salvedad de que el menor tamaño
de éstos -entre 6 y 9 centímetros-
y la flexibilidad de sus hábitos
alimenticios aconsejan una concentración
de materia en cada caso.
Acción completa. Pero, además
de este tratamiento de choque, es conveniente
que, transcurridos de siete a 10 días,
se lleve a cabo un proceso de desinfección
y de desinsectación. En la primera
fase lo que se pretende es erradicar el
problema actuando directamente sobre los
responsables del mismo.
Con el proceso posterior se busca eliminar
ciertos perjuicios asociados a la estancia
de las ratas o los ratones en una casa,
como son el hecho de que hayan favorecidos
insectos.Como con las cucarachas, para
lograr una solución efectiva han
de liquidarse los focos de origen. El
coste ronda las 35.000 pesetas.
CHINCHES
Y PULGAS
Provocan
al hombre picores e inflamaciones cutáneas.
Por lo demás, la chiche es, ante
todo, desagradable a consecuencia del
fétido olor que emite, pudiendo
provocar perturbaciones del sueño.
La dificultad que entraña el acabar
definitivamente con ellas radica en el
hecho de que los huevos producidos en
el apareamiento quedan en estado latente
durante los meses de invierno y se abren
en la primavera siguiente para comenzar
un nuevo ciclo. Clases. La pulga, por
su parte, provoca diversos efectos dependiendo
de la especie a la que pertenezca. La
de las ratas, por ejemplo, porta la enfermedad
de la peste bubónica, aunque las
más comunes son las pulgas del
perro, las del gato y las del hombre,
que hacen las veces de intermediarios
de la tenia del perro.
El
que estos insectos parásitos se
instalen en viviendas hoy en día,
es circunstancial y normalmente está
vinculado a la existencia de animales
de compañía en las casas.
Para la limpieza de un domicilio infectado
por alguno de estos visitantes de tamaño
minúsculo son necesarias al menos
dos aplicaciones de productos químicos
destinados a tal fin, dejando transcurrir
un espacio de tiempo de unos 15 días
entre una y otra.
Los
insecticidas más empleados son
los de amplio espectro, ya que así
se garantiza la desaparición de
otros animales que podrían estar
reproduciéndose en el lugar más
recóndito de la casa sin que los
inquilinos de la misma de la misma hubieran
reparado aún en su existencia.
El efecto residual de los productos empleados
es de, aproximadamente, tres meses y el
importe total del tratamiento puede ascender
hasta las 40.000 pesetas.
HORMIGAS
Uno
de los insectos más sociales es
la hormiga, que en ocasiones habita en
cámaras o galerías excavadas
en el suelo de las viviendas, constituyendo
colonias con un acusado orden jerárquico.
Los machos mueren tras el proceso de fecundación,
pero las hormigas reinas y las obreras
de muchas especies pueden vivir hasta
15 años.
Se
trata de animales omnívoros que
durante los meses de frío permanecen
en las partes más bajas del hormiguero
para instalarse en la superficie una vez
que empieza a subir la temperatura.
Los
expertos no coinciden a la hora de apuntar
el proceso más conveniente para
la desaparición de estas concentraciones
de insectos. Uno de los métodos
es, de forma similar al tratamiento contra
ratas y ratones, la utilización
de sustancias venenosas de acción
retardada, que las hormiga obreras introducen
en el interior de su colonia.
El
problema radica en que cada tipo de hormiga
tiene unas preferencias alimenticias y
que dentro de un mismo tipo los hábitos
pueden cambiar incluso varias veces a
lo largo de una única semana.
Es
por ello que lo que resulta verdaderamente
difícil es la elección del
soporte adecuado. Entre las técnicas
más novedosas está la utilización
de microcápsulas con un complemento
activo en su interior que, por contacto,
extingue la vida de las hormigas.
Estas
cápsulas microscópicas quedan
suspendidas en el aire después
de haber sido pulverizadas y se abren
debido a condiciones atmosféricas
de humedad o a cambios bruscos de temperatura.
El presupuesto de estas actuaciones es
muy variable en función del tipo
y de la cantidad de producto empleado.
SOLUCIONES
GENERALES
Pero
aún hay más. La visita de
una cucaracha, de una rata o de una población
de hormigas, salvo muy rara excepciones,
indica que una deficiencia física
en las instalaciones ha servido de puerta
de acceso del animal a la vivienda.
Además,
detectar la existencia de un roedor o
de una cucaracha -así como de cualquier
otro insecto- en una vivienda o local
comercial hace suponer, de forma generalizada,
que probablemente no se encuentre solo
o que so prole esté diseminada
por otros puntos cercanos, lo que obliga
a actuar inmediatamente para evitar que
la plaga pueda extenderse de una forma
desproporcionada.
Es
por ello que, junto al empleo de métodos
químicos adecuados para cada caso
que traten de erradicar el problema de
inmediato, es tan importante o más
descubrir el auténtico origen de
la plaga, si lo que se busca es una solución
a largo plazo y realmente eficaz. Para
ello es preciso realizar, en ocasiones,
reformas o mejoras de las instalaciones
que, con el paso del tiempo, se han ido
deteriorando y facilitando el acceso a
estos animales. Sólo subsanando
el mal estado de una tubería o
sustituyendo ese cemento que había
perdido fuerza evitaremos que estas plagas
vuelvan a instalarse de nuevo en nuestras
casas. Incluso, en determinadas ocasiones,
lo mejor es efectuar tratamientos preventivos.
PALOMAS:
muchos sistemas de control, pero poco
eficaces
Las
asociaciones encaminadas a neutralizar
los efectos negativos provocados por la
presencia
de palomas en las ciudades difieren sustancialmente
de los métodos empleados para luchar
contra el resto de las plagas. Para empezar,
existe cierta ambigüedad y una falta
de concreción en la legislación
vigente sobre la protección si
su lugar de residencia está instalado
en el mobiliario urbano. Un exterminio
parcial de palomas, por otro lado, resultaría
ineficaz, ya que son animales de gran
movilidad. Acabando con un grupo de ellas
lo único que se conseguiría
es que, días más tarde,
otros ejemplares ocuparan su lugar. Recurrir
a sustancias venenosas puede considerarse
como una solución puntual, pero
a su vez supone una problemática
añadida. Las palomas sin vida se
convierten, en muchos casos, en alimento
de aves rapaces, éstas sí
protegidas explícitamente por ley.
Enfermedades
y problemas
A
este animal, aparentemente inofensivo,
se le atribuye la transmisión de
más de 60 enfermedades. Pero no
se trata únicamente de una cuestión
sanitaria. Las palomas son el origen de
importantes problemas estructurales y
de convivencia.
Los
daños que ocasionan son de índole
muy diversa: desde arañazos o desperfectos
causados por las garras o el pico hasta
la degradación de los materiales
que constituyen la infraestructura urbana
por la acción de la acidez de sus
excrementos.
Por
el momento, lo único que puede
hacerse es poner barreras físicas
que impidan su ubicación, aunque
constituye sólo una solución
transitoria. Junto a medidas generales,
hay dos sistemas específico, el
de varillas y el de redes.
El
primero de ellos persigue ahuyentar a
la paloma y es característico de
superficies que difícilmente podrían
ser protegidas mediante una red. El tejido
de malla es frecuente en los patios de
luces.
Polillas:
la invasión de moda
Los
insectos voladores se han sumado este
año de un modo significativo a
las plagas urbanas típicas de la
estación estival. Es muy probable
que, en los últimos días,
usted haya podido ver mariposas de pequeño
tamaño y color grisáceo
en el techo o paredes de su vivienda.
Los expertos aseguran que no puede considerarse
como una plaga propiamente dicha, ya que
se trata de un tipo de polilla que no
atenta contra la salud y que tampoco se
alimenta de fibras textiles. Además,
su vida en el interior de las casa suele
ser efímera. Combatir su presencia
es cuestión de utilizar sistemas
tradicionales como los matamoscas.
Muy
distinto es el caso de las termitas, que
se han cebado con el madrileño
barrio de Lavapiés.
El
método preferible para prevenir
los daños que producen es que los
cimientos de los edificios no se construyan
con sustancias susceptibles de ser devoradas
por esta especie animal.
Pero
una vez que el daño está
hecho, lo más prudente es utilizar
una sustancia química específica,
con un alto grado residual, que se inyecta
directamente en la superficie a tratar.
Los
mosquitos, por su parte, son más
molestos que perjudiciales para la salud,
aunque se les relaciona con la transmisión
de enfermedades víricas. Ante una
alta concentración de mosquitos
en estado adulto es preciso actuar sobre
el autentico origen del problema, los
embriones.
La
acción de productos larvicidas
puede complementarse con tratamientos
insecticidas por contacto, que favorecen
una reducción de la población
adulta.
Cuando
los mosquitos se convierten en problemas
severos, lo más recomendable es
la utilización de unos dispositivos
que funcionan con descargas eléctricas,
denominados técnicamente insectocutores.
En
cualquier caso, las empresas especializadas
en estos servicios nunca pueden ofrecer
la erradicación total de la plaga
en cuestión, sino, el control de
la misma con la extrecha colaboración
de los afectados.