Medio
Ambiente y Salud
Dañar al Medio Ambiente nos daña
la Salud
Desastres ecológicos: la Humanidad
amenazada
por José Galindo Gómez.
(Dr. en Informática por la Universidad
de Granada y profesor en la Universidad
de Málaga)
En los últimos años nos
hemos acostumbrado a ver, oír y
tomar determinadas
actitudes que vemos como normales o admisibles,
siendo estas actitudes y sus efectos tremendamente
negativos para nuestra salud. Nos referimos
a aquellas actitudes que dañan
el Medio Ambiente. Son muchas, demasiadas,
las acciones humanas que están
atacando el Medio Ambiente, de forma irreversible
muchas de ellas. La demostración
de esto es en muchos casos evidente, en
otros casos está avalada por estudios
científicos y en algunos casos,
esta demostración es difícil
de efectuar a corto plazo, pero todos
los indicios apuntan a su peligrosidad.
En este artículo no queremos ser
ni pesimistas ni fatalistas, sino realistas
y agoreros de un negro destino que está
en nuestra mano evitar, pues en la mayoría
de las ocasiones somos los ciudadanos
de "a pie", los que con nuestras
actitudes damos o negamos nuestro consentimiento
y permiso a grandes empresas y políticos
para dañar nuestra salud.
Sólo
pretendemos dar un elenco de algunas (no
todas) de las agresiones al Medio Ambiente
más peligrosas, sus influencias
en nuestra salud y cómo podemos,
de alguna forma, evitarlas, reducirlas
o, al menos, luchar contra ellas. Quizás,
evitarlas, reducirlas y luchar contra
ellas sea un deber nuestro, más
que por nosotros mismos por nuestros descendientes
y por la subsistencia de la especie humana.
Carl
Sagan (1934-1996), doctor estadounidense
en astronomía y astrofísica
muy laureado por su trayectoria como científico
y escritor, en su obra póstuma
"Miles de Millones" ("Billions
and billions", 1997) dejó
constancia de su pesar por el mundo que
estamos construyendo y de su optimismo
de que aún ha de haber alguna solución:
"Creo que tenemos el deber de luchar
por la vida en la Tierra y no sólo
en nuestro beneficio, sino en el de todos
aquellos, humanos o no, que llegaron antes
que nosotros y ante quienes estamos obligados,
así como en el de quienes, si somos
lo bastante sensatos, llegarán
después. No hay causa más
apremiante, ni afán más
justo, que proteger el futuro de nuestra
especie". A lo largo de este texto
incluiremos algunos otros extractos de
ese libro.
Aquí
nos centraremos, en los siguientes temas:
El famoso agujero en la capa de ozono.
Basuras: ¿reciclaje o incineración?.
El problema del agua.
Energía atómica.
Otras fuentes de energía sucia,
el petróleo, la energía
térmica y los gases invernadero
El antiecológico consumismo.
Alimentos transgénicos (manipulados
genéticamente).
Deforestación.
Los Recursos pesqueros, al mínimo.
El venenoso PVC.
Contaminación acústica y
lumínica.
Algunas otras consecuencias: cambio climático,
enfermedades...
Consejos que todos podemos hacer: la Cadena
Verde.
No olvides leer el último apartado
que, a modo de resumen, nos sugiere detalles
para llevar una vida lógica y ecológica.
El agujero en la capa de ozono en expansión
El ozono es un gas formado por 3 moléculas
de oxígeno (O3) que se encuentra
en las partes altas de la atmósfera.
Gracias al ozono es posible la vida en
este planeta, pues evita que lleguen a
la superficie de la Tierra algunas radiaciones
solares muy dañinas, como son los
rayos ultravioleta B (UV-B).
Determinadas actividades humanas vierten
determinados gases a la atmósfera
que reaccionan con el ozono, eliminándolo
y creando otros gases que no cumplen la
misión del ozono. Así, se
han creado diversos agujeros en la capa
de ozono que permiten la entrada en la
tierra de radiaciones muy peligrosas de
las que se han constatado sus negativos
efectos en la salud humana, vegetal y
animal. Por ejemplo, el no-melanoma, el
más común de los cánceres
de piel, aumentó un 10% entre 1979
y 1993 en el Hemisferio Norte. Aún
más ha aumentado en el Hemisferio
Sur, ya que el mayor agujero está
situado sobre el polo Sur del planeta.
El programa de las Naciones Unidas para
el Medio Ambiente (PNUMA) indica que por
cada 1% de disminución de la capa
de ozono, aumentará este tipo de
cáncer un 2%.
Pero
las exposiciones a rayos UV-B no sólo
favorecen a este tipo de cáncer
de piel, sino también a otros cánceres
de piel, ceguera y se ha demostrado que
los UV-B dañan el material genético
(ADN) y reducen la efectividad del sistema
inmunológico. El PNUMA advierte
que la exposición la los UV-B nos
hace más proclives a enfermedades
infecciosas (leishmaniosis, malaria, triquinosis,
Lyme, enfermedades provocadas por hongos...).
Otra prueba es el resultado de un estudio
publicado en Diciembre de 1999 y que concluía
que los pilotos de líneas aereas
tenían mucha mayor probabilidad
de contraer leucemia (cáncer de
sangre) debido a la exposición
a rayos solares en el avión, sin
la protección de la atmósfera,
ya que el avión puede superar los
10.000 metros de altitud.
Al
Sur de Argentina se pueden encontrar rebaños
completos de ovejas con problemas en los
ojos, así como también focas,
pingüinos y por supuesto humanos
con semejantes afecciones, sin que ello
se hubiera producido nunca antes. Los
humanos se ven obligados a utilizar gafas
de sol constantemente pero... ¿y
los animales? En Junio de 1999 se celebró
en Torremolinos (Málaga, España)
el XIV Congreso Iberoamericano de Dermatología
y en él se habló del cáncer
de piel, que se ha triplicado su aparición
en personas en los últimos años.
La
solución pasa por prohibir en todo
el Mundo la fabricación y uso de
todos los gases que destruyen el ozono,
que son, principalmente, el bromuro de
metilo, utilizado como fumigante agrícola
y los CFC, los HCFC y los HFC utilizados
en frigoríficos, máquinas
de aire acondicionado... Por esto, antes
de comprar un aparato debemos preguntar
si contiene o no gases nocivos.
El
problema de la capa de ozono y los gases
CFC y similares todavía existe
y por eso lo incluimos aquí. Sin
embargo, hemos querido empezar con este
tema porque es un ejemplo de cómo
los científicos y los particulares
pueden, con sus actos, opiniones y estudios,
forzar a un acuerdo lógico. Así,
en Septiembre de 1987, los representantes
de muchas naciones productoras y consumidoras
de estos gases se reunieron en Montreal
y firmaron un acuerdo para la prohibición
de estos gases. Posteriormente se reforzó
el protocolo con otros acuerdos firmados
en Londres y Copenhague. El problema es
que muchos países aún no
han firmaron ese acuerdo y su cumplimiento
es, a veces, dudoso, aunque poco a poco
se van adheriendo a él con más
fuerza. En palabras de Carl Sagan, "el
protocolo de Montreal y sus enmiendas
representan un triunfo y un motivo de
gloria para la especie humana".
Las
Basuras: Mejor RECICLAR que incinerar
y mejor REDUCIR que RECICLAR
Cada vez las ciudades producen más
basura, como si fuera esto un indicio
de modernidad, cuando es un indicio de
la necedad humana. Las basuras que producimos
son, en muchos casos, tiradas a vertederos
incontrolados. Estas basuras, con el calor,
la lluvia y el tiempo, producen unas sustancias
muy nocivas que son absorbidas por la
tierra y que pueden llegar a contaminar
acuíferos y aguas subterráneas,
que luego bebemos o utilizamos para regar
nuestros cultivos.
En muchos casos las basuras son incineradas,
con lo que el problema, lejos de disminuir,
aumenta. Esta incineración emite
sustancias tremendamente tóxicas
a la atmósfera que tarde o temprano
acabamos respirando, nosotros o plantas
y animales que luego ingerimos. Las incineradoras
emiten al aire, entre otras sustancias,
mercurio, cadmio, plomo, cobre y dioxinas
todos ellos muy nocivos para la vida.
Las dioxinas, por ejemplo, son persistentes
y acumulativas en la cadena alimentaria.
Se encuentran fácilmente en la
carne, el pescado y derivados lácteos,
son difíciles de eliminar, provocan
cánceres y alteran el sistema inmunológico,
hormonal, reproductor y nervioso.
La
solución está en la Ley
de las TRES ERRES: Reducir, Reutilizar
y Reciclar:
Reducir
el consumo de recursos no renovables como
son papel, envoltorios, plásticos...
y sobre todo reducir el consumo de energía.
Comprar el producto que tenga menor envasado
y pedir a empresas y gobiernos que regulen
este abuso. Como norma, son mejores los
productos frescos que los congelados.
Por ejemplo, una medida muy efectiva es
reducir la dosis en detergentes y nunca
sobrepasar la indicada por el fabricante
(que ya suele ser excesiva) y a ser posible
que sea un detergente sin fosfatos que
dañan muchísimo los ecosistemas
acuáticos
Reutilizar los objetos y evitar aquellos
que sean de "usar y tirar".
Arreglar, si es posible, los objetos rotos
y/o dárselos a otras personas,
si pueden seguir siendo útiles.
Si no se puede eliminar el consumo de
algo, ni reutilizarlo, que al menos se
pueda Reciclar para fabricar un nuevo
producto.
Ultimamente se oye mucho la palabra reciclaje
(papel reciclado, tóner de impresora
reciclado...), sin tener en cuenta que,
aunque esto es muy importante, mucho más
importante es reducir el consumo compulsivo
y utilizar productos reutilizables.
No
olvide que no se deben tirar por el desagüe
residuos sólidos (colillas, medicamentos,
gasas...) ni otros productos (aceites,
detergentes, pinturas, disolventes...)
que no sean biodegradables. Si no lo hacemos
así, estamos contaminando los ríos
y haciendo que las aguas sean más
difícil de depurar. Lo ideal es
tirar todos estos residuos a la basura.
El
problema del agua
En el mes de Noviembre de 1999, el Consejo
Mundial del Agua hizo públicos
los resultados de unos estudios que indicaban
que más de la mitad de los ríos
del mundo están contaminados o
secos, por lo que sus aguas no pueden
o no deberían emplearse para consumo
humano o riego. En esos ríos se
incluyen no sólo ríos europeos,
sino también grandes ríos
asiáticos como el río Amarillo
en china o africanos como el Nilo en África.
El estudio indicaba que de los grandes
ríos sólo se salvan de la
contaminación el río Amazonas
y el río Congo. En el mismo estudio
se concluía que los daños
al medio ambiente (incluyendo la carencia
de agua potable), han provocado en este
siglo más desplazados que las guerras.
En España, por ejemplo, la mayoría
de sus ríos están contaminados
y llenos de basuras y, a pesar de ser
el país europeo con mayores problemas
de agua, es de los que más se consume
(o derrocha) y de los que está
más barata. Es importante saber
que el agua es un bien escaso y necesario
y hay que cuidarlo al máximo para
no derrochar. Pequeñas acciones
diarias nos pueden ahorrar mucha agua:
cerrar bien los grifos (los goteos consumen
mucho), utilizar bocas en grifos y duchas
de las que ahorran agua (de venta en cualquier
ferretería), cerrar el grifo al
cepillarte los dientes, afeitarte, enjabonarte
en la ducha o enjabonar los platos, no
tirar de la cadena innecesariamente y
meter en las cisternas una o dos botellas
llenas (así se ahorra mucho y no
se pierde eficacia), cerrar ligeramente
la llave de paso del agua de tu casa bajará
la presión y ahorrará más
de lo que parece, no usar lavavajillas
o lavadora, a menos que estén llenos...
Muchas
veces se piensa que la solución
está en construir embalses, aunque
estos inunden zonas de gran valor ecológico.
Sin embargo, la auténtica solución
pasa por no derrochar agua, no contaminar
la que tenemos y evitar el calentamiento
global del planeta. Claro, que a veces,
pagar la multa por contaminar es más
barato que dejar de contaminar. Ya lo
decía Quevedo (1580-1645), "poderoso
caballero es don dinero".
Hay
que tener claro que no se trata de ahorrar
agua para gastar menos dinero. El ahorro
del agua debe ser visto como una forma
de garantizarnos un mundo mejor, aunque,
a veces, el egoísmo personal no
nos deje verlo. Algunas asociaciones ya
han pedido un impuesto sobre el agua que
sirva para encarecerla, tomar conciencia
de su auténtico valor y que ese
impuesto sea empleado en plantar árboles
o depurar aguas residuales de las que
se vierten a ríos y mares con toda
su pestilencia y contaminación.
Energía
atómica
Hoy día nadie duda de la peligrosidad
de este tipo de energía. Los accidentes
en las centrales nucleares o en plantas
de almacenamiento de residuos radiactivos,
como todos los accidentes, son en gran
medida evitables, pero, sin embargo no
dejan de producirse y, desde luego, no
siempre pueden ser previsibles. El último
fue en Japón, en 1999. El ejemplo
más claro fue el accidente de Chernóbil
en 1986 en el que la radiactividad liberada
fue 200 veces las emisiones combinadas
de las bombas atómicas arrojadas
sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945. Tras
el accidente, se ha experimentado un aumento
considerable de los casos de cáncer
de tiroides en los tres países
más afectados: Rusia, Ucrania y
Bielorrusia. El caso más grave
es el de Bielorrusia en el que los casos
de este cáncer se han multiplicado
por 100. Este cáncer ha aumentado
en un 4000% entre los "Liquidadores",
que son los 800.000 trabajadores que participaron
en la extinción del incendio del
reactor nuclear, recibiendo altas dosis
de radiactividad.
Otro ejemplo, más reciente, lo
tenemos en las pruebas nucleares que Francia
efectuó en el atolón de
Mururoa (en el Pacífico). Desde
el inicio de estas pruebas, empezaron
a nacer niños deformes y discapacitados,
algo totalmente inusual en la zona hasta
ese momento. Muchas personas y animales
han muerto por comer pescado, frutas o
verduras contaminadas... Nosotros nos
preguntamos: ¿qué pasaría
si ahora los habitantes de Mururoa y sus
alrededores quisieran probar una bomba
nuclear en París?
Los
daños de la radiactividad son nefastos
y por ello nadie quiere vivir cerca de
una central o cerca de un vertedero o
cementerio nuclear, que son los lugares
donde se depositan los desechos radiactivos
de estas centrales. Por ello, estos residuos
son lanzados al mar, donde contaminan
el pescado que comemos, o, peor aún,
son llevados a países pobres, donde
por 4 monedas nadie se queja.
La
energía atómica es la forma
de energía más contaminante
y la que genera los
residuos más contaminantes. A veces,
neciamente se relaciona el uso de esta
energía con el alto nivel de vida.
Para demostrar este error, basta unos
ejemplos: países SIN energía
nuclear y alto nivel de vida: Luxemburgo,
Dinamarca, Noruega, Austria, Italia, Australia,
Nueva Zelanda... y países CON energía
nuclear y bajo nivel de vida: India, Paquistán,
China, Bulgaria, Ucrania, Rusia, Brasil...
Unos ejemplos a seguir: Italia abandonó
la energía nuclear en 1987 tras
un referéndum: todas sus centrales
nucleares fueron cerradas. Suecia decidió
en referéndum cerrar sus 12 centrales
nucleares en el año 2010. En Estados
Unidos, no se han proyectado más
centrales nucleares desde 1978.
La
solución es muy simple y no más
cara que las centrales nucleares: aprovechar
mejor los recursos de energía limpia:
energía eólica, Energía
solar... Hay que destacar el avance tecnológico
de los últimos años en energía
solar fotovoltaica, la cual es muy efectiva
y muy barata: aunque hay que desembolsar
una considerable cantidad inicial, en
pocos años la amortización
está garantizada. Además,
en España las empresas eléctricas
están obligadas, por ley, a comprar
la energía solar que produzca un
particular y que no sea consumida por
éste, por lo que la inversión
puede ser amortizada en menor tiempo.
Los
defensores de la energía nuclear,
que cada vez son menos, se defienden atacando
a la energía solar y diciendo que
no es rentable. En realidad, la energía
nuclear sería más rentable
que la solar o eólica si no produjera
residuos tan peligrosos. El coste económico
del tratamiento de estos residuos, de
creación de cementerios nucleares,
de medidas de seguridad durante el funcionamiento
de la central y después de su cierre
y los inmensos costes de desmantelamiento
de este tipo de centrales no suelen ser
tenidos en cuenta por los defensores de
esta fuente de energía sucia. A
esto, hay que añadir el coste en
salud, que no es fácilmente medible
en unidades económicas.
Otras
fuentes de energía sucia, el petróleo,
la energía térmica y los
gases invernadero
Otras formas de obtener energía
muy contaminantes son a través
de la quema de residuos fósiles
(carbón, petróleo y sus
derivados). La reacción química
es simple: combinamos el carbono (C) del
combustible fósil con el oxígeno
del aire (O2), liberando una energía
encerrada ahí durante años
y produciendo el dióxido de carbono
(CO2):
C + O2 --> CO2
En las centrales térmicas, por
ejemplo, se quema carbón (entre
otras sustancias) para producir electricidad
y no se piensa en que se libera a la atmósfera
dióxido de carbono (CO2), dioxinas
y otros gases y partículas contaminantes.
Los llamados gases invernadero son los
que están provocando el cambio
climático y son los 6 siguientes:
dióxido de carbono (CO2), metano
(CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbonos
(HFC), polifluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro
de azufre (SF6).
La
Tierra, recibe luz y calor del Sol. Al
calentarse, la Tierra emite este calor
en forma de rayos de luz infrarroja y
este calor es en parte lanzado al espacio
y en parte absorbido por los gases invernadero
que evitan que la Tierra se enfríe.
Como decía Sagan, "la vida
depende de un equilibrio delicado de gases
invisibles que son componentes menores
de la atmósfera terrestre. Un poco
de efecto invernadero es bueno. Ahora
bien, si añadimos más gases
de éstos, cómo hemos estado
haciendo desde el inicio de la Revolución
Industrial, absorberán más
radiación infrarroja. Estamos haciendo
más gruesa la manta, y con ello
calentando más la Tierra."
Eso es el cambio climático y sus
efectos pueden leerse en los periódicos.
El
problema es muy serio y sin embargo, los
políticos y las empresas no hacen
nada o casi nada por evitar el desastre.
Lo vimos en la Cumbre de Nueva York de
Junio de 1998 y la Cumbre Mundial del
Clima de Kioto en Diciembre de 1997. Todos
reconocen la gravedad del problema, pero
nadie quiere reducir las emisiones de
gases invernadero (principalmente CO2)
a niveles aceptables. En Kioto, se hablaba
de reducir las emisiones de gases contaminantes
en un 15% y al final, cuando parecía
que no iba a haber acuerdo, dada la gravedad
del problema acordaron reducir Europa
un 8%, EE.UU., el país más
contaminante, un 7% y Japón un
6% y eso para los años entre 2008
y 2012. Una consideración científica
indica que para hacer las cosas bien se
debería reducir, como mínimo
un 46% para el año 2010 en los
países industrializados, cosa que
es posible técnica y económicamente,
si hay voluntad.
Lo
mejor es protestarle a los políticos
pero sin olvidar que no son los únicos
culpables: somos también nosotros,
los ciudadanos, los que debemos intentar
dar solución al problema: reducir
el consumo de energía de combustión
(gasolina, gas natural, butano...) y exigir
a nuestros gobernantes (mediante cartas,
por ejemplo) que reduzcan la emisión
de gases nocivos en centrales térmicas,
nucleares, en fábricas... y que
apoyen las energías limpias (eólica,
solar...). Por desgracia, cada vez la
gente tiende más a usar el coche
en lugar del autobús y dejar aparcada
la bicicleta. Esto nos lleva a un aumento
de las emisiones de gases que nos envenenan
el aire... ¿Donde van tantos humos?.
Un dato: en la ciudad de Méjico,
la ciudad más contaminada del mundo,
es demasiado frecuente que gente se desmaye
por la calle por falta de oxígeno
con el que respirar. ¿Es necesario
llegar a situaciones límite para
corregir el error?
Las
empresas petrolíferas son muy fuertes.
Un ejemplo: en 1995, Ken Saro-Wiwa, escritor
y ecologista, fue ahorcado junto con 8
miembros de su tribu, los Ogonis, en Nigeria.
Su delito fue defender sus tierras de
la devastación causada en el delta
del Niger por la empresa petrolífera
Shell. Las organizaciones GreenPeace y
Amnistía Internacional no pudieron
evitar la ejecución de la sentencia,
dictada por un tribunal militar. La empresa
Shell lleva unos 45 años operando
en la zona, con el más absoluto
desprecio por el Medio Ambiente y por
la salud de sus habitantes. Otro ejemplo:
la empresa BP, además de estar
ya realizando prospecciones petrolíferas
en el Ártico (que no es suyo),
sin ningún respeto por éste
ni por la Humanidad, está destrozando
zonas indígenas de Sudamérica
para obtener su preciado tesoro negro,
abriendo pozos con normas de seguridad
muy inferiores a las que son exigidas
en Europa o EE.UU. Como decía al
principio de este párrafo, las
empresas petrolíferas son muy fuertes,
pero los usuarios finales lo son más,
pues tienen en su mano decidir qué
consumir, a qué empresa comprarle,
a qué político votar...
Además, un arma que se ha mostrado
muy eficaz es escribir cartas a empresas
y políticos, expresándoles
nuestra opinión y nuestra intención
de no consumir sus productos hasta que
no rectifiquen en su actuación.
Los
defensores de los combustibles fósiles,
igual que los de la energía nuclear,
dicen que las alternativas (energía
solar, eólica...) no son rentables
aún. Claro, no tienen en cuenta
los efectos a largo plazo del calentamiento
global. Pero el fallo es aún más
grave, porque sólo tienen en cuenta
el precio del petróleo en el mercado
y a este precio hay que añadir
el precio, que pagamos todos, de defensa
de las fuentes del petróleo, donde
la guerra del Golfo Pérsico en
1991 es su más claro ejemplo. También
hay que añadir el coste de los
accidentes y negligencias que provocan
vertidos contaminantes: la devastación
de valiosas zonas en Ecuador por parte
de la empresa Texaco, los accidentes de
barcos petroleros (como el Exxon Valdez
en Alaska o el más reciente del
petrolero Erika de Diciembre de 1999 a
110 kilómetros al sur Brest en
la costa francesa de Bretaña)...
y muchos más, pues la lista es
larga. Otro ejemplo, ¿cuánto
nos cuesta la contaminación que
produce el hundimiento de una plataforma
petrolífera en el Mediterráneo?
¿cuántos peces mata o contamina?
¿cuántos kilómetros
de costa se ven afectados?
A
menos de 20 millas del delta del Ebro,
frente a Tarragona (España) está
situada la plataforma petrolífera
"Casablanca" que lleva cerca
de 30 años en funcionamiento. Existen
planes para hundir la plataforma en el
mar en vez de desmantelarla, ya que esto
es más "barato" para
las empresas concesionarias (REPSOL entre
ellas), aunque se contamine el mar y eso
perjudique a las costas catalanas, principalmente.
España tiene 5 plataformas: 2 en
el Cantábrico, 2 en el golfo de
Cádiz y ésta en el Mediterráneo.
Las 4 primeras están reguladas
por el Convenio Oslo-París (OSPAR)
que prohibe, desde 1998, el hundimiento
de plataformas petrolíferas. Curiosamente,
en el Mediterráneo, el mar más
contaminado del mundo, no existe esa prohibición,
aunque el Convenio de Barcelona para la
protección del Mediterráneo
"desaconseja" el hundimiento.
Igual
que en el caso del agua, también
hay voces que claman por un impuesto extra
a la gasolina, siguiendo aquel eslogan
de "el que contamina, paga",
y emplear ese impuesto en producir energía
límpia o plantar árboles
que limpien, en la medida de lo posible,
los gases tóxicos que desprenden
los coches.
Otras
medidas que ya se están barajando
son prohibir el coche privado en el centro
de las ciudades, reducir el precio de
transportes públicos urbanos, potenciar
los vehículos eléctricos
(tranvías, trenes...), facilitar
el uso de la bicicleta (con carriles especiales,
por ejemplo) y exigir a los fabricantes
de coches que empleen técnicas
ya existentes para la producción
de coches de bajo consumo.
Así
pues, el ahorro de energía es una
cuestión de salud y no de economía:
aunque puedas pagar tus facturas de electricidad,
consume lo justo. Un mundo limpio es la
mejor herencia.
Por
ejemplo, el consumo de energía
de la llamita de los calentadores que
esperan la orden para encenderse es inmenso.
En todo el mundo, se estima que en un
año se consume una energía
equivalente a la producida por siete centrales
nucleares de tipo medio. Por eso, los
calentadores se deben encender cuando
son necesarios, apagarse cuando dejen
de serlo y en ningún caso se deben
dejar constantemente encendidos.
Las
consecuencias del calentamiento global
no son sólo estudiadas por ecologistas.
Por ejemplo, la ONG de ayuda humanitaria
"Ayuda en Acción" (boletín
48, 1999), afirma que el 75% del territorio
de África es árido y este
porcentaje va en aumento debido a las
emisiones de CO2 de los países
ricos. Y añade que el uso, en los
países ricos, de tantos coches,
fábricas, centrales térmicas
y nucleares, incineradoras de basuras...
no sólo no es extensible a todos
los países, sino que ni siquiera
su actual ritmo de consumo es sostenible.
Por otra parte sostiene que los países
ricos son también culpables del
hambre de África, porque en África
se dedican los mejores terrenos a cultivos
para la exportación (cacao, café,
tabaco...) con el objetivo de pagar la
abusiva deuda externa. Los peores terrenos
se dedican a cultivos para alimentar a
la población. De igual forma, la
ganadería se ha desplazado a los
peores pastos. Así, los culpables
del hambre en África son, de una
parte, los países ricos y, de otra,
las guerras, para las que los países
ricos les venden las armas.
El
antiecológico consumismo
Como consecuencia de lo ya dicho, obtenemos
que para ser coherentes con el medio ambiente
debemos reducir el consumo, entendiendo
este consumo de forma amplia: el consumo
de energía pero también
de bienes como ropa, calzado, coches...
En el libro "Rebelión en la
tienda. Opciones de consumo, opciones
de justicia" escrito por el Centro
Nuovo Modello di Sviluppo-Cric, se muestra
como algunas actuaciones típicas
de los países ricos afecta muy
negativamente a los países más
pobres y que el consumo despiadado de
los ricos está destrozando el planeta
y aumentando la pobreza de los pobres.
Así, llegan a afirmar que "universalizar
el estilo de vida del primer mundo implicaría
la necesidad de disponer de 6 planetas
Tierra como fuente de materias primas
y basurero". Y esto es obvio, porque
no es sostenible que todos los ciudadanos
del planeta consuman tantos bienes, materias
y energía como lo hacen los ciudadanos
del primer mundo (especialmente EE.UU.).
¿Acaso los chinos o los sudaneses,
por ejemplo, no tienen el mismo derecho
que otros a tener uno o varios coches
por familia, y varias televisiones, y
microondas, y teléfonos móviles,
y consumir ropa anualmente, y consumir
tantos pañuelos de papel, y tantos
muebles, y tantos...? El caso es que aunque
tienen el mismo derecho, si lo hicieran,
el colapso sería inmediato.
Además,
ni siquiera el actual ritmo de consumo
es sostenible por mucho más tiempo.
¿Que pasaría si todos los
ciudadanos del mundo pudieran permitirse
los mismos lujos que los ciudadanos del
primer mundo? Por tanto, hay que intentar
vivir con austeridad y no consumir más
bienes y energía que los estrictamente
necesarios. Pero, como dice el libro citado
anteriormente, "la austeridad ecológica
no es equivalente a un ejercicio permanente
de dolorosa autofrustración, sino
que implica un placentero saboreo de las
cosas en un mundo en el cual las principales
fuentes de satisfacción y realización
están fuera del mercado y del consumo
compulsivo".
Enrique
Rojas Montes, catedrático de psiquiatría
español, en su libro "El hombre
light" (1992) decía que "el
consumismo tiene una fuerte raíz
en la publicidad masiva y en la oferta
bombardeante que nos crea falsas necesidades"
y hace verdad el dicho de que "no
es más feliz el que más
tiene, sino el que menos necesita".
Resumiendo, hay quien se plantea el consumo
como "poder o no poder", o tienes
dinero para consumir o no lo tienes, y
no se trata de no consumir para ahorrar
dinero, se trata de no consumir porque
aunque uno pueda pagarlo, el planeta no
puede. Además, hay que tener presente
que si uno espera a ser feliz cuando tenga
ese coche o cuando gane tanto al mes,
entonces seguramente, nunca se alcanzará
la felicidad. Enrique Rojas Montes en
el mismo libro también indicaba
que "la felicidad es la máxima
aspiración del hombre, hacia la
que apuntan todos los vectores de su conducta,
pero si queremos conseguirla, debemos
buscarla. Además, la felicidad
no supone un hallazgo al final de la existencia,
sino a través de su recorrido."
Entender
esto y aplicarlo a la forma de vida personal
es realmente lo que nos hará vivir
con plenitud y, además, respetar
la Naturaleza, pues respetarla es respetarnos
a nosotros y a los demás. En síntesis,
una forma de vida "austera",
intentando consumir aquello que realmente
necesitamos es lo más rentable
para colaborar con el Medio Ambiente y
eso también sirve para ayudar a
los países pobres. No confundamos
consumo responsable con consumismo, ni
consumismo con felicidad. Recordemos las
palabras del filósofo griego Epicuro
de Samos (341-270 a.C.): "¿Quieres
ser rico? Pues no te afanes en aumentar
tus bienes, sino en disminuir tu codicia".
También, el escritor estadounidense
Robert Fisher en su obra "El Caballero
de la Armadura Oxidada" (1994), indicaba
que "es necesario separar la necesidad
de la codicia".
Alimentos
de ingeniería genética
Cada vez con mayor frecuencia, con mayor
impunidad y sin saberlo, nos encontramos
con productos alimenticios cuyos ingredientes
han sido manipulados genéticamente.
En las etiquetas no pone nada, pero podemos
encontrarnos con genes de escorpión
en el maíz o el tomate, genes sintéticos
en la soja o genes humanos en salmones,
cerdos o arroz, por poner algunos ejemplos.
Quizás el ejemplo más patético
sea el protagonizado por la empresa Monsanto,
más conocida por su "agente
naranja" que, utilizado en la guerra
de Vietnam, tanto daño produjo
a la población civil. Esta empresa
produce un veneno que comercializan con
el nombre de herbicida “Roundup”.
Además, han conseguido mediante
manipulación genética una
soja resistente a su herbicida, que ya
se cultiva en EE.UU. y que intentan comercializar
en Sudamérica para luego pasar
a Europa, Asia, Australia... Lo curioso
del asunto es que la soja producida así
en EE.UU. no es consumida en ese país,
sino que es exportada a Europa, entre
otros lugares. Además, la mezclan
con soja convencional para evitar su identificación
y por si fuera poco, el gobierno de EE.UU.
ha amenazado con una guerra agrícola
si Europa pone algún impedimento
u obliga a indicar la procedencia en el
etiquetado de los productos. La soja no
es consumida directamente en Europa, sino
a través de margarinas, cervezas,
chocolates, alimentos infantiles y también
estabilizantes y emulsionantes, como la
lecitina.
En
España, muchas asociaciones agrarias
(como la almeriense COAG) y ecologistas
(como Greenpeace o Ecologistas en Acción),
han pedido al Gobierno una moratoria para
la autorización de nuevas pruebas
de semillas transgénicas, hasta
que no se conozcan perfectamente sus efectos
sobre la salud humana y el medio ambiente.
Por otra parte, parece ser que en COAG
están muy preocupados por la existencia
de ensayos de plantaciones transgénicas
sin control por parte de las administraciones
y, temen que si se admite en Almería
el cultivo de semillas transgénicas,
dicha provincia perdería cuota
de mercado. Según una encuesta
de COAG, más del 60% de los encuestados
afirmaron que no consumirían jamás
productos transgénicos, coincidiendo
en esta postura con las grandes cadenas
de alimentación de la UE. El problema
es que actualmente no hay forma de saber
donde hay y donde no hay productos transgénicos.
Un
problema es que las multinacionales son
muy poderosas y, a veces, pueden manipular
a políticos y científicos
para que actúen en su favor. Para
entender la seriedad del problema hay
que entender que no es fácil evaluar
las consecuencias y por el principio de
precaución se deberían de
prohibir que este tipo de alimentos lleguen
a consumirse. Además, ya se han
constatado las primeras amenazas para
la salud humana y animal: alergias, alteraciones
nutritivas y sexuales, disminución
de las defensas, alteraciones en el sistema
hormonal... Por otra parte, los genes
resistentes a determinados herbicidas,
producidos también por las mismas
multinacionales, hacen que se puedan emplear
dosis mayores de este veneno, que va al
suelo, al agua y entra en el ciclo de
la vida y en las cadenas tróficas
de alimentación.
Los
problemas principales son: riesgo para
la salud, pues son productos no naturales
que no sabemos cómo se comportarán
a largo o medio plazo, el uso indiscriminado
de herbicidas, que provoca daños
en los ecosistemas y contaminación
de acuíferos y que pueden crearse
plagas resistentes al herbicida, como
ya está pasando en Australia con
algunas especies. Por si fuera poco, también
se introducen genes de resistencia a los
antibióticos y se ha demostrado
que al comer estos alimentos, determinadas
bacterias recogen las ventajas de esos
genes, evitando así que los antibióticos
tengan efectos en esas bacterias. De extenderse
mucho, en pocos años pudiera suceder
que los antibióticos no fueran
efectivos en el hombre y, por tanto, mucha
gente podría morir por enfermedades
que hoy están totalmente controladas.
La organización ecologista internacional
Greenpeace encabeza grandes acciones contra
este tipo de alimentos.
Deforestación:
el Amazonas en fase crítica
Nos quedaríamos asombrados si pudiéramos
ver y conocer la deforestación
provocada en el Amazonas en los últimos
años, lejos de una fría
cifra: 11.130 Km2 en 1991 y 14.896 Km2
en 1994. Como ejemplo, el devastador incendio
de hace pocos meses, provocado por el
hombre, redujo uno de los últimos
bosques vírgenes del planeta en
más de 3.5 millones de hectareas.
Eso... equivale a una extensión
mayor que Galicia.
En este apartado hablamos de la Amazonia,
pero podríamos también hablar
de
los bosques canadienses, rusos... porque
los problemas son los mismos, aunque quizás
en la Amazonia estén más
acentuados por empresas madereras sin
control y porque en ella viven pueblos
indígenas que tienen sus derechos,
¿o no?. Los bosques (todos), son
un factor vital para la regulación
del clima y convertir el CO2 que echa
nuestro coche y nuestra calefacción
en oxígeno y madera. Si, además
de producir más CO2, eliminamos
los bosques estamos haciendo una inversión
mortal. Los bosques regulan la temperatura
de la atmósfera eliminando gases
de efecto invernadero y garantizan las
reservas de agua potable. Por tanto, lo
que le hacemos a la Amazonia (y a los
demás bosques), no nos sale gratis.
Ante
esta evidencia, Brasil intenta frenar
la extracción de madera (principalmente
de caoba y virola). Sin embargo, siguen
cortándose demasiados árboles
de forma legal o ilegal. El IBAMA (Instituto
Brasileño de Medio Ambiente), dependiente
del Gobierno Federal brasileño,
estima que en la Amazonia brasileña,
el 80% de la madera se corta ilegalmente
y que cuando llega a las serrerías
se desperdicia el 70% de ella.
España
no es ajena a este problema pues importa
mucha madera de la Amazonia brasileña,
gran parte de ella a través de
la Asociación Española de
Importadores de Madera (AEIM). Como ejemplo,
en 1998 se importaron más de 98.000
m3 de madera tropical, sólo de
la Amazonia brasileña, que tuvieron
un valor superior a 5.000 millones de
pesetas.
Ahí,
puede parecer poco lo que podemos hacer
los usuarios, pero es mucho: no comprar
muebles ni utensilios de caoba y exigir
a todos los bienes de madera el certificado
FSC (Forest Stewardship Council, Consejo
de Gestión Forestal), un foro formado
por ONGs y agentes sociales y económicos,
constituido en 1993 en Canadá,
para promover una gestión forestal
respetuosa con el Medio Ambiente, en todo
el mundo.
La
certificación FSC es imparable
y en pocos meses muchas empresas y superficie
forestal se han sumado al proyecto. Sin
embargo, en España es todavía
difícil encontrar muebles y objetos
fabricados con madera certificada FSC
e incluso la AEIM sigue sin exigir un
certificado como el FSC. Pero los consumidores
podemos hacer mucho: al comprar utensilios
obtenidos a partir de madera, EXIGE que
tengan el certificado FSC y, si no lo
tiene, no los compres. Estos utensilios
pueden ser de todo tipo: juguetes, peines,
lápices, papel, mesas, sillas,
estanterías, camas y todo tipo
de muebles...
La
certificación FSC no es sólo
una garantía ecológica sino
también humanitaria, pues la madera
certificada FSC también garantiza
que no ha sido obtenida a costa de bosques
donde viven, desde hace cientos de años,
algunos pueblos y culturas humanas. En
la Amazonia, por ejemplo, viven más
de 370 culturas indígenas (como
los Yanomamis, la tribu más primitiva
del planeta) y su permanencia está
seriamente amenazada por las empresas
madereras y, también, por el que
compra un mueble sin el certificado FSC.
Los
bosques primarios, como el Amazonas, han
tardado mucho tiempo en formarse (miles
de años) y actualmente el 80% de
esos bosques está destruido. Además,
en esos bosques viven entre el 50% y el
90% de todas las especies conocidas. De
toda la reserva mundial, Brasil tiene
el 17% de esa reserva forestal, con el
Amazonas. Y de ahí salen diariamente
toneladas de madera para cosas tan curiosas
como papel higiénico, palillos,
tetra briks... los cuales pueden hacerse
con madera de bosques secundarios bien
gestionados y, por supuesto, reciclando
el papel y la madera. Exigir el certificado
FSC es muy importante y los consumidores
deberíamos hacerlo cada vez que
adquirimos algo con madera.
Hay,
tristemente, que añadir algo más:
algunas empresas multinacionales de hamburgueserías
importan ganado de Brasil, criado a costa
de destruir la selva amazónica.
Aparte de ofrecer una dieta llamada "comida
basura" que causa cáncer,
enfermedades de corazón, diabetes
y artritis según los expertos,
ofrecen deforestación. Recordemos
que en EE.UU. ganaron el juicio contra
esta empresa por decir que su comida era
"nutritiva" y en muchos casos
se han detectado que sus hamburguesas
tienen un 25% de grasa cuando una vaca
normal tiene menos del 3%. Para colmo
dirigen la publicidad a niños entre
2 y 8 años con payasos y regalos
de muñequitos, pues saben que los
niños son fáciles de convencer
y ellos llevarán a los padres.
Además, producen multitud de basura
en sus envases (papel, cartón y
plástico) de usar y tirar, lo cual
consume muchos recursos que van directamente
a la basura, problema del que ya hemos
hablado con anterioridad.
Aniquilación
de recursos pesqueros
Hay formas y formas de pescar. Hay formas
respetuosas con el medio marino y que
pescan sólo a la especie deseada
y otras que pescan y llevan a la muerte
a especies como el delfín, la tortuga,
focas... que son luego tiradas por la
borda por los pescadores. Quizás
el método más negativo sean,
las redes de deriva, que son unas largas
redes que son dejadas a la deriva en el
mar enredando y pescando todo lo que se
encuentre en su camino. Estas redes están
prohibidas en muchos países y otros
restringen mucho su longitud máxima,
pero, por desgracia, rara vez se cumplen
estas normativas.
Otra costumbre nefasta para el mar es
el consumo de crías de peces, que
aún no han podido llegar a la edad
adulta para reproducirse. De esta forma,
los recursos pesqueros están abocados
a la desaparición. En esto, es
más eficaz la colaboración
ciudadana que las leyes. Entérate
de las tallas mínimas y no compres
pescados demasiado pequeños. En
general, un pescado inferior a 9-10 cm.
es demasiado pequeño y en caso
de duda es mejor comprar otro de mayor
tamaño.
Con
la excusa de que los chanquetes son así
de pequeños se consumen multitud
de alevines de merluza, boquerón,
sardina... que ya empiezan a estar, algunas
de estas especies, en peligro de extinción.
Además, los pescados ilegales no
pasan controles sanitarios y en varias
ocasiones se ha denunciado que los pescadores
los conservan utilizando orines, lo cual,
obviamente, es perjudicial para la salud
del consumidor.
Los
pescadores conocen bien el problema y
saben que cada vez hay menos pesca, pero
en muchos casos les puede el beneficio
a corto plazo, porque saben que hay muy
pocos controles y que los consumidores
compran el pescado ilegal. Es responsabilidad
de los pescadores y también de
los gobiernos controlarlo, pero, de nuevo,
la mayor responsabilidad es para los consumidores
finales.
PVC:
un peligroso veneno en expansión
Hace unos años, apenas se conocía,
pero cada vez está invadiendo más
ámbitos, implantándose como
materia prima de muchos utensilios. El
PVC (Policloruro de vinilo), como el plomo,
es un material que debería prohibirse
en todos los ámbitos, y sin embargo
son muy utilizados, principalmente en
la construcción. Sin embargo, algunas
batallas han sido ganadas: el estadio
olímpico de Sidney minimizará
el uso de PVC utilizando materiales alternativos
más ecológicos y saludables,
en 1996 la capital alemana, Bonn, acordó
prescindir al máximo de PVC en
edificios públicos, algunos gobiernos
están estudiando restricciones
a este peligroso material, como son Dinamarca
o Suecia, como medida de seguridad contra
los incendios los metros de las ciudades
de Londres, Viena, Berlín, Bilbao
y otras, no utilizarán PVC en sus
cables.
¿Por qué es tan peligroso
el PVC? Para empezar, utiliza cloro en
su fabricación, por lo que emite
al Medio Ambiente sustancias organocloradas
y dioxinas, de las que ya hemos hablado
anteriormente. Además, para fabricar
PVC se necesita un enorme consumo energético
con los problemas que esto ocasiona, de
las que también hemos hablado antes.
Además, el PVC puede tener un 60%
de aditivos, y algunos de ellos son también
tóxicos (cadmio, plomo, ftalatos...).
En caso de incendio, el PVC libera gases
tóxicos que pueden provocar la
muerte. Por si fuera poco, el PVC es difícilmente
reciclable, aunque muchas empresas anuncien
lo contrario.
Quizás
el uso más peligroso del PVC sean
en botellas de agua y en juguetes infantiles
(muñecos, mordedores...), pues
se ha demostrado que el PVC libera sustancias
tóxicas, sobre todo ftalatos. Los
ftalatos se han mostrado muy nocivos en
experimentos de laboratorio demostrándose
cancerígenos y capaces de modificar
el sistema de desarrollo, del metabolismo,
inmunológico y de crecimiento.
El Dr. Michael MacCally, Director de Medicina
Comunitaria del hospital Monte Sinai de
Nueva York (EE.UU.), afirma que los productos
de PVC “contienen sustancias tóxicas
que pueden absorberse fácilmente.
Sabemos que aparecen en la corriente sanguínea
de los niños”.
Un
problema es que los fabricantes no están
obligados a indicar el tipo de plástico
utilizado, sin embargo, en algunas ocasiones
el producto está marcado con la
palabra “vinilo”, una “V”
o el número “3”.
En
Diciembre de 1999 la Unión Europea
dió el visto bueno a la prohibición
de emergencia de los mordedores infantiles
de PVC blando. Esta medida incluyó
sólo los mordedores y deja fuera
del ámbito de prohibición
otros juguetes de PVC (muñecos,
piezas...), que aunque no son mordedores
un niño pequeño puede llevar
a su boca.
Contaminación
acústica y lumínica
Quizás con menor repercusión
a nivel mundial, encontramos la contaminación
acústica, demasiado frecuente en
las ciudades. A partir de los 85 decibelios
el oído puede resultar dañado,
con menor ruido puede también dañarse
si nos exponemos durante un prolongado
período. Por otra parte, el ruido,
aunque no sea dañino al oído,
se ha demostrado que provoca estrés,
fatiga, pérdida de concentración,
cefaleas... Lo aconsejable es vivir y
trabajar en lugares silenciosos. En caso
de que esto no sea posible, debemos aislarnos
del ruido exterior con macetas, árboles,
cristales dobles en las ventanas... Naturalmente,
también debemos denunciar el exceso
de ruido, si este es ilegal y en caso
de que no haya leyes al respecto, solicitar
que sean elaboradas.
La contaminación lumínica
es el resplandor de luz en el cielo nocturno,
producido por una mala utilización
de la luz artificial en la iluminación
de exteriores. Así, la luz es enviada
directamente al cielo, en lugar de ser
utilizada para iluminar el suelo, que
es lo que realmente necesitamos. Esta
luz que es lanzada al cielo nocturno constituye
un despilfarro, pues se consume una energía
que no es aprovechada. Además,
produce perturbaciones en animales y plantas
e impide correctas observaciones astronómicas.
De hecho, multitud de astrónomos
y sociedades astronómicas se han
quejado de ello, como el Instituto de
Astrofísica de Canarias (IAC) que
consiguió que se aprobase la llamada
"ley del cielo" canaria y que
propone sistemas específicos de
alumbrado que no enfoquen hacia el cielo,
así como medidas que ayuden a controlar
la contaminación atmosférica.
Esta "ley del cielo" ha sido
tan bien acogida que se han interesado
por ella otras comunidades autonómicas
de España y otros países
como Italia o Grecia, e incluso la UNESCO
Básicamente,
para evitar la contaminación lumínica
existen tres reglas: No exagerar la iluminación
para evitar que el suelo refleje demasiada
luz (esto también es un ahorro
energético), utilizar una luz amarillenta
y enfocar la luz de las farolas al suelo,
usando una carcasa reflectante encima
de las bombillas y evitando las farolas
en forma de globo.
Consecuencias
más graves: cambio climático,
expansión de enfermedades infecciosas
y otras enfermedades, aumento de la infertilidad
humana...
Todo lo anteriormente expuesto y más
asuntos que no hemos expuesto por considerarlos
"menores", ocasionan más
problemas de los ya indicados. Vertiendo
tanto CO2 a la atmósfera, conseguimos
un cambio climático a nivel mundial
del que ya se están viviendo sus
negativas consecuencias en multitud de
zonas. El IPCC, Panel Intergubernamental
sobre el Cambio Climático, está
establecido por las Naciones Unidas para
asesorar a los gobiernos sobre el tema,
y tras un estudio minucioso concluyeron
lo siguiente: “el cambio climático
es probable que tenga un amplio alcance
y sobre todo efectos adversos en la salud
humana, con pérdida significativa
de vidas”. Por otra parte, está
demostrado que este cambio climático
acelera la aparición de enfermedades
infecciosas (malaria, dengue...).
Hay un sector empresarial que se está
viendo forzado a creer en el calentamiento
global y en el cambio climático
que esto representa: las compañías
de seguros. En EE.UU. y otros países
las aseguradoras han visto como se reducían
sus ganancias para hacer frente a los
cada vez más numerosos desastres
meteorológicos extremos vinculados
al efecto invernadero, como inundaciones,
sequías, huracanes, el llamado
"niño"... Aseguradoras
alemanas y suizas han promovido medidas
para la reducción del vertido de
gases invernadero. La Alianza de Pequeños
Estados Isleños ha apelado a las
naciones industrializadas para que hacia
el año 2005 reduzcan sus emisiones
de gases invernadero hasta un 20% por
debajo de los niveles de 1990 (entre 1990
y 1995 la emisión mundial de CO2
se incrementó en un 12%). El calentamiento
global implica la fusión de parte
de los casquetes polares y la elevación
del nivel del mar. Por eso, numerosos
estados isleños y ciudades costeras
están amenazados de "muerte".
Otra
consecuencia de lo anterior, principalmente
debida al uso de plaguicidas (como el
DDT), insecticidas, conservantes, antioxidantes,
PVC y otros venenos, es la alteración
en la reproducción animal. Se ha
demostrado que estas sustancias afectan
al sistema reproductor de aves, mamíferos,
reptiles... Aunque también afecta
a la mujer, en el hombre es quizás
más evidente: ha aumentado el cáncer
de próstata, las malformaciones
genitales y ha disminuido el número
y calidad de los espermatozoides, disminuyendo
con todo esto drásticamente la
fertilidad humana en países industrializados.
Hemos
querido también mostrar que los
daños al Medio Ambiente, además
de atacarnos nuestra salud, también
agreden de forma especialmente grave la
vida en los países más pobres.
Por eso, contribuir para conseguir un
mundo más limpio es también
contribuir a conseguir un mundo sin tantas
injusticias sociales, sin tanto hambre
y sin tantas desigualdades. Son como las
dos caras de una moneda y aunque no puedan
verse las dos a la vez, ambas son la misma
cosa.
De
nuevo usamos palabras del famoso astrónomo
Carl Sagan, para comprender
que
vivimos en un único planeta y que
lo que pasa en una parte del mismo no
lo debemos ignorar: "Nuestro planeta
es indivisible. En Norteamérica
respiramos el oxígeno generado
en las selvas ecuatoriales brasileñas.
La lluvia ácida emanada de las
industrias contaminantes del Medio Oeste
de Estados Unidos destruye los bosques
canadienses. La radiactividad de un accidente
nuclear en Ucrania pone en peligro la
economía y la cultura de Laponia.
El carbón quemado en China eleva
la temperatura en Argentina. Los clorofluorocarbonos
que despide un acondicionador de aire
en Terranova contribuyen al desarrollo
del cáncer de piel en Nueva Zelanda.
Las enfermedades se propagan rápidamente
a los más remotos rincones del
planeta, y su erradicación requiere
un esfuerzo médico global. (...)
Probablemente sea un exceso de optimismo
confiar en que algún gran Defensor
del Ecosistema vaya a intervenir desde
el cielo para enderezar nuestros abusos
ambientales. Es a nosotros a quienes corresponde
hacerlo. (...) Hemos destruido los bosques,
erosionado la superficie del planeta,
alterado la composición de la atmósfera,
debilitado la capa protectora de ozono,
trastornado el clima, emponzoñado
el aire y las aguas y conseguido que los
más depauperados padecieran más
que nadie la degradación ambiental.
Nos hemos convertido en predadores de
la biosfera, poseídos de arrogancia,
siempre dispuestos a conseguir todo sin
dar nada a cambio. Ahora mismo somos un
peligro para nosotros mismos y para los
seres con los que compartimos el planeta.
La agresión al entorno global no
es responsabilidad exclusiva de empresarios
empujados por el afán de lucro
y de políticos miopes y corruptos.
Todos tenemos parte de culpa."
Ahora,
es el momento de preguntarnos: ¿es
este el mundo que queremos para nosotros
y para nuestros hijos?. En caso negativo,
hay que actuar ya y no esperar a que otros
protesten y otros solucionen los problemas.
Que cada acción diaria sea respetuosa
con la Naturaleza y con los demás
y que éste artículo no se
convierta en uno más que decía
"cosas ecologistas". El mundo
está en tus manos. Si no hacemos
nada, nuestros nietos dirán: “conocían
el problema, conocían sus causas,
conocían sus consecuencias y conocían
sus soluciones... ¿Por qué
no hicieron nada?”.
Consejos
que todos podemos hacer: la Cadena Verde
La Cadena Verde está formada por
una lista de pequeñas cosas que
todos podemos y debemos hacer para respetar
el Medio Ambiente. Cada eslabón
de esta cadena es uno de nosotros que
debemos cumplir sus "mandamientos"
e intentar informar a nuestros conocidos,
para que ellos también se unan
a esta cadena figurada. La utilidad de
una cadena depende de todos sus eslabones.
Parece que ya estamos hartos de oír
barbaridades y desastres ecológicos,
pero no hacemos nada. Nosotros, los ciudadanos
de "a pie", podemos hacer MUCHO
más de lo que creemos. Los grandes
desastres ecológicos NO son sólo
culpa de políticos y grandes empresarios
(que también lo son). Por ello,
nació esta CADENA de la VIDA, cadena
VERDE, para ayudar a concienciarnos cada
vez más. Aquí, proponemos
una serie de consejos simples, que puedes
hacer con sólo proponértelo.
Anímate:
AGUA: Consume la justa.
Cierra bien los grifos (GOTEOS consumen
mucho) y utiliza bocas en grifos y duchas
de las que ahorran agua (de venta en cualquier
ferretería).
CIERRA el GRIFO al cepillarte los dientes,
afeitarte, enjabonarte en la ducha o enjabonar
los platos.
Una DUCHA gasta menos que un baño:
Procura no tardar mucho, y no le des muy
fuerte al agua: NO hace falta.
No es higiénicamente bueno más
de una ducha diaria.
No tires de la cadena innecesariamente
(Son muchos litros tirados).
METE, en todas las CISTERNAS, al menos,
dos botellas llenas (Se AHORRA muchísimo
y no se pierde eficacia).
Cierra ligeramente la llave de paso del
agua de tu casa: Bajará la presión
y ahorrarás más de lo que
parece.
No uses lavavajillas o lavadora, a menos
que estén llenos: Evita ensuciar
muchos platos y mucha ropa.
LIMPIEZA:
Sí, pero que no nos mate. Sé
limpio con tu entorno.
No compres ni uses aerosoles con CFC,
que daña terroríficamente
la atmósfera (capa de Ozono, O3).
No uses desodorantes/ambientadores en
el WC. Solo camuflan los olores y suelen
tener Paradiclorobenceno, muy perjudicial.
Evita usar muchos detergentes, contaminan
en su fabricación y en su uso.
Con la mitad basta!
Compra detergentes SIN fosfatos.
No arrojar NUNCA al retrete o lavabo:
Pinturas, barnices, disolventes, aceites
o colillas. CONTAMINAN tus ríos.
El retrete no es una papelera ni un basurero.
Si vas al CAMPO o la PLAYA... al menos...
¡ Déjalo como estaba ...!
También puedes aprovechar para
plantar árboles autóctonos
de la zona.
En pinturas no utilices pinturas tóxicas,
utiliza pinturas al agua, de aceite o
resinas naturales.
BASURAS:
¿Por qué no las RECICLAMOS?
Se AHORRA mucho. Más de la mitad
de las basuras son RECICLABLES.
Un 20 % de lo que gastamos es para envases,
que luego tiramos. Aún pagamos
más, para deshacernos de todo.
ESCRIBE una carta a tu Alcalde, pidiendo
que se recicle separando: Papel, Cartón,
Plásticos, metales, vidrio...
Usa sus contenedores. Con el resto de
la basura, se puede hacer el mejor abono.
RECICLAR es bueno, pero es mucho más
importante REDUCIR el consumo irresponsable
e innecesario y REUTILIZAR los bienes
(ley de las 3 erres).
Los envases de Tetra-Brik, así
como el papel/cartón manchado con
grasas o restos de comida, NO se reciclan
como papel y no se deben depositar en
los contenedores de reciclado.
No compres artículos de usar y
tirar. Usa RETORNABLES.
Usa siempre las 2 caras de un folio. No
uses folios limpios para simples anotaciones,
cálculos... Guarda folios con una
cara en blanco para eso.
No derroches servilletas, pañuelos
u otra forma de papel. Usa, pide y compra
siempre PAPEL RECICLADO.
El papel se blanquea con CLORO que contamina
muchísimo. Usa, pide y compra siempre
PAPEL RECICLADO SIN BLANQUEAR (o blanqueado
SIN cloro).
La ropa sirve de un año para otro.
Pasa de las modas.
No tires las Pilas eléctricas o
de reloj: CONTAMINAN mucho. Deposítalas
en los contenedores adecuados, si existen,
y si no, guárdalas o entrégalas
en algunas tiendas que las recogen (relojerías,
eléctricas...).
Si ves algún vertido contaminante
en tus ríos, tus mares o tu aire:
NO TE CALLES, denuncia a la Empresa Responsable.
En tu buzón puedes poner el letrero
"PUBLICIDAD AQUÍ NO",
para evitar que te llenen el buzón
de publicidad inútil, evitando
consumir papel, tinta, agua, energía...
ALIMENTACIÓN:
Evita los conservantes, colorantes, potenciadores
del sabor... y la sal.
Los alimentos frescos son más saludables,
contienen menos envases que los congelados,
y sufren menos transportes.
Consume mejor más frutas, verduras,
legumbres... que carne.
No consumas "pezqueñines":
En general, un pescado inferior a 9-10
cm. es demasiado pequeño y desconfía
de lo que llamen "chanquetes".
Evita consumir alimentos "transgénicos"
(manipulados genéticamente), aunque
sea sólo por precaución.
Si puedes, consume alimentos "ecológicos"
(sin pesticidas, sin insecticidas, sin
piensos...) aunque, por ahora, son más
caros.
ENERGÍA:
La Madre de la CONTAMINACIÓN y
del derroche. No consumas de más:
NO al CONSUMISMO ! !.
Usa agua caliente la indispensable. Regula
termo a 50-60º y no dejes el calentador
encendido todo el día.
Mejor que calefacción o brasero,
contamina menos y es más barato
abrigarse.
Cocinas eléctricas: Apaga antes
de terminar (Retienen el calor un rato
más). Para cocinar es más
barato el gas.
DESCONGELA el frigorífico regularmente.
El hielo reduce eficacia, consume más
y produce más averías. Baja
el nivel de frío del frigorífico:
No hace falta muy fuerte.
Usa Frigoríficos/Congeladores que
no usen CFC.
APAGA la TV, radio, luces, ordenador (o
la pantalla)... si no los estás
usando.
No te enrrolles por teléfono (sé
breve).
FUMAR quema tu dinero, tu salud y la de
los que te rodean. Pasa de HUMOS y ahorra
para fines más útiles.
Hay bombillas que consumen menos, ahorran
y alumbran más.
No consumas bolsas de plástico:
Llévate un bolso a la compra.
Modera el consumo de latas y aluminio.
Son muy costosas: En una lata siempre
es más costoso el envase que el
contenido.
Pide y consume productos en vidrio retornable
(leche, bebidas...).
Lo MEJOR en envases: Vidrio RETORNABLE
(envase ecológico), luego papel/cartón,
después tetra-brick y plásticos,
y lo PEOR, latas y metales.
No uses/compres productos de PVC para
nada, contamina muchísimo en su
fabricación, no es reciclable y
libera sustancias tóxicas (falatos).
Es mejor usar PET.
TRANSPORTE:
¿ Para qué tanto coche ?
Ve ANDANDO (es sanísimo) o usa
el transporte público.
Chequea el tubo de escape del coche, moto...
No eches más gases de los necesarios
y cuida el RUIDO, que molesta muchísimo.
Usa gasolina SIN plomo (pon el catalizador
si te hace falta).
Usa la BICICLETA y las ESCALERAS (evita
ascensores). Mejor el tren/autobús
que el coche.
Consume productos locales que se transportan
menos: los transportes contaminan mucho.
Además, ayudarás a tu región.
Ahorrar gasolina es fácil:
No aceleres cuando el semáforo
siguiente lo veas rojo. Si vas lanzado,
mejor dejar que el coche se pare poco
a poco y si no, acelera poco hasta detenerse
o hasta que el semáforo se ponga
verde.
Las ventanillas abiertas elevan el consumo
de gasolina.
Reduce el consumo del Aire Acondicionado:
Reduce potencia y eleva el consumo de
gasolina. Además el Aire Acondicionado
es malo para las articulaciones y para
las vías respiratorias. Úsalo
con moderación y al instalarlo
o comprar el coche asegúrate que
no contiene gases destructores de la capa
de Ozono (CFC...).
Modera tu velocidad: La velocidad ideal
para un consumo de gasolina óptimo
suele oscilar entre 90-110 Km/h. Por encima
de 120 el consumo se dispara estrepitosamente.
Evalúe el ahorro en tiempo de viaje
y verá que no suele compensar el
riesgo y el consumo.
Reduce tu velocidad al circular cuesta
arriba, pues el consumo se dispara mucho
si mantenemos la misma velocidad que en
llano.
En las cuestas abajo, es bueno dejarse
llevar sin acelerar demasiado para luego
frenar.
Ley de la velocidad general: A mayor velocidad,
mayor riesgo, mayor consumo de gasolina,
mayor gasto, mayor contaminación
y la única ventaja es menor tiempo
de viaje.
Reducir el uso del freno: No acelerar
si vemos una curva peligrosa o un obstáculo
en el que tendremos que frenar. Además,
frenar poco nos garantiza la perfecta
conservación de los frenos durante
más tiempo. Frenar en cada curva
puede resultar peligroso.
No cargar el vehículo innecesariamente
con mucho peso: A mayor carga, mayor consumo
de gasolina.
Utiliza gasolina SIN plomo y si no es
necesario NO llenes el depósito.
Revisa el nivel de "ralentí"
del coche: Si está muy alto puedes
estar desperdiciando mucha gasolina innecesariamente.
Esto lo puedes revisar en cualquier taller.
Revisa la "calidad" de las emisiones
del coche: Por desgracia esto no lo hacen
todos los talleres pero sí muchos
de ellos.
HAMBRE
y falta de SOLIDARIDAD: Hay mucha gente
necesitada en tu ciudad y en tu mundo.
Colabora con alguna asociación
humanitaria y/o ecologista local, nacional,
o internacional. ¿Por qué
no apadrinas un niño del tercer
mundo? Son menos de 100 pesetas/día.
Las donaciones a algunas asociaciones
desgravan en la declaración de
la Renta.
Hazte DONANTE de SANGRE, SUERO, ÓRGANOS
y/o MÉDULA... No duele nada y 1
minuto de tu tiempo puede salvar muchas
vidas. ¡Rápido!, hay gente
que necesita TU ayuda, NO SEAS EGOISTA.
Escribe una carta a tus Gobiernos (local,
regional, estatal...) pidiendo que se
conceda el famoso 0'7% para ayuda a paises
necesitados. Ya hay grandes y pequeños
municipios que lo hacen. A todos nos interesa
que los países pobres no sean tan
pobres.
Antes de tirarlos, muchos objetos usados
(ropa, juguetes...) los puedes dar a organizaciones
que los recojen. Si puedes, asegúrate
de la seriedad de estas organizaciones.
INVERSIONES
ÉTICAS: Al comprar cada producto
estamos colaborando con el desarrollo
de una empresa. Asegúrate, en la
medida de tus posibilidades, que esa empresa
tiene un comportamiento aceptable, tanto
social como ecológico. Esto es
siempre aplicable, pero especialmente
en las inversiones bursátiles o
bancarias. Asegúrate que la sociedad
en la que confias tu dinero no contamine
en exceso, no explote a trabajadores de
países en desarrollo... Si eres
accionista, pide que la empresa efectúe
un examen de "daños"
medioambientales y sociales.
AUSTERIDAD
ECOLÓGICA: Recuerda que no es sostenible
que todos los habitantes del planeta consuman
tantos recursos como lo hacen los habitantes
de los países industrializados.
Ni siquiera el actual ritmo de consumo
es sostenible. Sin embargo, todos los
habitantes tienen los mismos derechos.
Por tanto, tenemos que aprender a vivir
con austeridad, pensando que no por mucho
consumir somos más felices. El
consumismo no sólo no nos hace
felices, sino que está destrozando
el planeta.
MUY
IMPORTANTE: No rompas esta cadena verde.
Pon cuantas impresiones, fotocopias o
"links" quieras en sitios donde
no pueda molestar. Repártelas por
correo, en mano... Pégalo en lugares
visibles: Tablones de Anuncios, escaparates...
No rompas la CADENA, tu eslabón
es fundamental. Ya esta bien de estar
parados, esperando que otros lo hagan
todo! Protesta por todo lo que veas injusto.
NO TE CALLES. Muchas Gracias por tu colaboración.
El mundo entero y las generaciones venideras
te lo agradecerán.
Más
información:
McSpotlight,
la cara oculta de las hamburgueserias
McDonald's.
Greenpeace
España.
Ecologistas
en Acción.
Acciones
en defensa del Mundo.
La
cadena verde (pequeñas
cosas que todos debemos hacer
para conseguir un mundo mejor).
Instituto
de Astrofísica de Canarias
(promotores de la "ley
del cielo" contra la
contaminación lumínica).
The
hunger site and The United
Nations World Food Programme.
Asociación
Nacional para la Defensa de
los Animales.
Servicios
Profesionales de Higiene y
Sanidad Ambiental.