El
mango
1.-
ORIGEN
2.- IMPORTANCIA ECONÓMICA
Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA
3.- CLASIFICACIÓN
BOTÁNICA
3.1.- DESCRIPCIÓN
BOTÁNICA
4.- MATERIAL VEGETAL
5.- FLORACIÓN
Y FRUCTIFICACIÓN
6.- PROPAGACIÓN
7.- REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS
7.1.- SUELO
7.2.- NECESIDADES HÍDRICAS
7.3.- TEMPERATURAS
8.- PARTICULARIDADES DEL CULTIVO
8.1.- PLANTACIÓN
8.2.- ABONADO
8.3.- PODA
8.4.- RECOLECCIÓN
8.5.- CONSERVACIÓN
9.- PARÁMETROS
DE CALIDAD DEL FRUTO
10.- VALOR NUTRICIONAL
11.- MEJORAMIENTO Y
SELECCIÓN
12.- PLAGAS Y ENFERMEDADES
12.1.- PLAGAS
12.2.- ENFERMEDADES
1. ORIGEN
El
mango está reconocido en la actualidad como
uno de los 3 ó 4 frutos tropicales más finos.
Ha estado bajo cultivo desde los tiempos
prehistóricos. Las Sagradas Escrituras en
Sánscrito, las leyendas y el folklore hindú
2.000
años a.C. se refieren a él como de
origen antiguo, aun desde entonces. El árbol
de mango ha sido objeto de gran veneración
en la India y sus frutos constituyen un
artículo estimado como comestibles a través
de los tiempos. Aparentemente es originario
del noroeste de la India y el norte de Burma
en las laderas del Himalaya y posiblemente
también de Ceilán.
El mango está distribuido por todo el sureste
de Asia y el archipiélago Malayo desde épocas
antiguas. Se le ha descrito en la literatura
china del siglo VII como un cultivo frutal
bien conocido en las partes más cálidas
de China e Indochina. La temprana prominencia
del mango en su tierra nativa sale a la
luz por el hecho de que Akbar, el gran Moguel
de la India del siglo XVI, tenía un huerto
conteniendo 100.000 árboles de mango.
El
mundo occidental se relacionó con el mango
e inició su actual distribución mundial
con la apertura, por los portugueses, de
las rutas marítimas hacia el Lejano Oriente,
al principio del siglo XVI. También se le
llevó de Indochina a la isla de Mindanao
y a Sulus por el siglo XIII, no siendo sino
hasta fines del siglo XIV y principio del
siglo XV que los viajeros españoles llevaron
la fruta desde la India hasta Manila, en
Luzón. Mientras tanto, los portugueses en
Goa, cerca de Bombay, transportaron fruta
de mango al sur de África, de ahí hacia
Brasil, alrededor del siglo XVI y unos 40
años después a la Isla de Barbados.
Del mismo modo, los españoles introdujeron
este cultivo a sus colonias tropicales del
Continente Americano, por medio del tráfico
entre las Filipinas y la costa oeste de
México por los siglos XV y XVI. Jamaica
importó sus primeros mangos de Barbados
hacia 1782 y las otras islas de las Indias
Occidentales, al principio del siglo XVII.
Los mangos fueron llevados de México a Hawai,
en 1809, y a California, alrededor de 1880,
mientras que la primera plantación permanente
en Florida data de 1861.
2. IMPORTANCIA ECONÓMICA
Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA
Ahora,
se encuentran bajo cultivo áreas importantes
de mango en la India, Indonesia, Florida,
Hawai, México, Sudáfrica, Queen Island,
Egipto, Israel, Brasil, Cuba, Filipinas
y otros numerosos países. Probablemente
la India tiene más plantaciones comerciales
que el total del resto del mundo. Sin embargo,
la importancia económica real del mango
estriba en el tremendo consumo local que
se realiza en cada villa y ciudad de las
tierras bajas de los trópicos, ya que se
trata de una de las plantas más fructíferas
de los países tropicales. Esta
especie se cultiva en todos los países de
Latinoamérica, siendo México el principal
país exportador del mundo.
Como cosecha de exportación, se coloca bastante
abajo en la lista de las frutas, siendo
sobrepasada en mucho por los plátanos, cítricos,
aguacates, dátiles, higos, piñas y posiblemente
otros, pero ocupa el segundo lugar, sólo
superándolo los plátanos, en términos de
uso doméstico.
El mango es consumido en gran parte en estado
fresco, pero también puede ser utilizado
para preparar mermeladas y confituras. Actualmente
se está empleando bastante en la industria
farmaceutica.
En la siguiente tabla se muestra los principales
países productores de mango (producciones
x 103 t) a nivel mundial, durante
los años 1.996, 1.997, 1.998.
| PAÍS/REGIÓN |
1996 |
1997 |
1998 |
| Nigeria |
500 |
500 |
500 |
| Rep.
Dem. Congo |
216 |
216 |
200 |
| Egipto |
240 |
240 |
215 |
| Madagascar |
202 |
202 |
205 |
| Tanzania |
188 |
187 |
188 |
| Sudán |
138 |
128 |
190 |
| Guinea |
76 |
75 |
85 |
| Senegal |
66 |
66 |
77 |
| Sudáfrica |
32 |
32 |
23 |
| Malí |
51 |
51 |
51 |
| Malawi |
34 |
34 |
32 |
| Mozambique |
33 |
34 |
35 |
| Chad |
32 |
32 |
32 |
| ÁFRICA |
1.883 |
1.887 |
1.909 |
| México |
1.189 |
1.196 |
1.461 |
| Haití |
210 |
210 |
210 |
| República
Dominicana |
185 |
185 |
185 |
| Cuba |
72 |
72 |
50 |
| Santa
Lucía |
27 |
27 |
27 |
| NORTE
Y CENTROAMÉRICA |
1.762 |
1.763 |
2.025 |
| Brasil |
610 |
610 |
4.456 |
| Venezuela |
132 |
132 |
147 |
| Perú |
111 |
111 |
136 |
| Colombia |
98 |
98 |
98 |
| Ecuador |
54 |
50 |
3 |
| Paraguay |
37 |
37 |
37 |
| SUDAMÉRICA |
1.055 |
1.050 |
898 |
| India |
11.000 |
11.000 |
12.000 |
| China |
2.008 |
2.108 |
2.142 |
| Tailandia |
1.400 |
1.400 |
1.350 |
| Indonesia |
1.000 |
1.000 |
605 |
| Pakistán |
908 |
884 |
914 |
| Filipinas |
480 |
480 |
700 |
| Bangladesh |
186 |
186 |
106 |
| Vietnam |
132 |
132 |
160 |
| Sri
Lanka |
98 |
98 |
86 |
| Malasia |
29 |
29 |
29 |
| Cambodia |
30 |
31 |
30 |
| ASIA |
17.149 |
17.220 |
18.183 |
| Australia |
27 |
27 |
30 |
| OCEANÍA |
35 |
36 |
38 |
| EUROPA |
9 |
10 |
12 |
| TOTAL
MUNDIAL |
23.900 |
24.077 |
23.064 |
3. CLASIFICACIÓN BOTÁNICA
Mangifera
indica L,
es el miembro más importante de los
Anacardiaceae o familia del marañón.
Tiene algunos parientes bien
conocidos,
tales como el marañón (Anacardium occidentale
L.), el pistachero (Pistacia vera
L), los mombins (Spondias spp.),
y la familiar hiedra venenosa o roble venenoso
de Norteamérica (Rhus toxicodendron
L, o R.radicans L.), entre otros.
La mayoría de todas las especies de la familia
se caracterizan por los canales de resina
y muchos son famosos por su savia irritante
y venenosa, que puede ocasionar dermatitis
severa. El género Mangifera comprende
más o menos 50 especies nativas del sureste
de Asia o las islas circundantes, excepto
una, M. africana que se encuentra
en África. Sólo 3 ó 4 especies del grupo
producen frutas comestibles; sin embargo,
muchas de las otras especies pueden ser
de un valor potencial para fines de mejoramiento,
puesto que ellas poseen flores con 5 estambres
fértiles.
3.1.
DESCRIPCIÓN BOTÁNICA
-Tronco.
El mango típico constituye un árbol de tamaño
mediano, de 10-30 m de altura. El tronco
es más o menos recto, cilíndrico y de 75-100
cm de diámetro, cuya corteza de color gris
– café tiene grietas longitudinales o surcos
reticulados poco profundos que a veces contienen
gotitas de resina.
-Copa. La corona es densa y ampliamente
oval o globular. Las ramitas son gruesas
y robustas, frecuentemente con grupos alternos
de entrenudos largos y cortos que corresponden
al principio y a las partes posteriores
de cada renuevo o crecimientos sucesivos;
son redondeadas, lisas, de color verde amarillento
y opacas cuando jóvenes; las cicatrices
de la hoja son apenas prominentes.
-Hojas. Las hojas son alternas, espaciadas
irregularmente a lo largo de las ramitas,
de pecíolo largo o corto, oblongo lanceolado,
coriáceo, liso en ambas superficies, de
color verde oscuro brillante por arriba,
verde – amarillento por abajo, de 10-40
cm de largo, de 2-10 cm de ancho, y enteros
con márgenes delgados transparentes, base
agua o acuñada y un tanto reducida abruptamente,
ápice acuminado.
Las hojas tienen nervaduras visiblemente
reticuladas, con una nervadura media robusta
y conspicua y de 12-30 pares de nervaduras
laterales más o menos prominentes; ellas
expiden un olor resinoso cuando se les tritura;
el pecíolo es redondeado, ligeramente engrosado
en la base, liso y de 1,5-7,5 cm de largo.
Las hojas jóvenes son de color violeta rojizo
o bronceado, posteriormente se tornan de
color verde oscuro.
-Inflorescencia. Las panículas son
muy ramificadas y terminales, de aspecto
piramidal, de 6-40 cm de largo, de 3-25
cm de diámetro; las raquias son de color
rosado o morado, algunas veces verde–amarillentas,
redondeadas y densamente pubescentes o blancas
peludas; las brácteas son oblongas–lanceoladas
u ovadas–oblongas, intensamente pubescentes,
se marchitan y caen pronto y miden de 0,3-0,5
cm de largo.
-Flores. Las flores polígamas, de
4 a 5 partes, se producen en las cimas densas
o en la últimas ramitas de la inflorescencia
y son de color verde–amarillento, de 0,2-0,4
cm de largo y 0,5-0,7 cm de diámetro cuando
están extendidas. Los sépalos son libres,
caedizos, ovados u ovados–oblongos, un tanto
agudos u obtusos, de color verde–amarillento
o amarillo claro, cóncavos, densamente cubiertos
(especialmente en la parte exterior) con
pelos cortos visibles, de 0,2-0,3 cm de
largo y 0,1-0,15 cm de ancho.
Los pétalos permanecen libres del disco
y son caedizos, ovoides u ovoides–oblongos,
se extienden con las puntas curvadas, finamente
pubescentes o lisos, de color banco–amarillento
con venas moradas y tres o cinco surcos
de color ocre, que después toman el color
anaranjado; ellos miden de 0,3-0,5 cm de
largo, y 0,12-0,15 cm de ancho; los pétalos
viejos a veces tienen márgenes rosados,
el disco es grande, notoriamente de cuatro
o cinco lóbulos arriba de la base de los
pétalos, surcado, esponjoso, de color de
limón, convirtiéndose después a blanco translúcido,
durante la antesis es mucho más ancho que
el ovario y de 0,1-0,15 cm de alto.
Los estambres pueden ser de cuatro a cinco,
desiguales en su longitud, siendo fértiles
sólo uno o dos de ellos, el resto está reducido
a diminutos estaminoides, de color morado
o blanco amarillento; los estambres perfectos
miden de 0,2-0,3 cm de largo, con las anteras
ovoide–oblongas, obtusas, lisas. Las flores
estaminadas carecen de ovario rudimentario
y sus estambres son centrales, reunidos
cercanamente por el disco. El ovario en
la flor perfecta es conspicuo, globoso,
de color limón o amarillento y de 0,2-0,15
cm de diámetro; el estilo es lateral, curvado
hacia arriba, liso y de 0,15-0,2 cm de largo;
el estigma es pequeño y terminal.
La
polinización del mango es esencialmente
entomófila, siendo los principales polinizadores,
insectos del orden Díptera.
-Fruto. Se trata de una gran drupa
carnosa que puede contener uno o más embriones.
Los mangos de tipo indio son monoembriónicos
y de ellos derivan la mayoría de los cultivares
comerciales. Generalmente los mangos poliembriónicos
se utilizan como patrones. Posee un mesocarpo
comestible de diferente grosor según los
cultivares y las condiciones de cultivo.
Su peso varía desde 150 g hasta 2 kg. Su
forma también es variable, pero generalmente
es ovoide-oblonga, notoriamente aplanada,
redondeada, u obtusa a ambos extremos, de
4-25 cm. de largo y 1.5-10 cm. de grosor.
El color puede estar entre verde, amarillo
y diferentes tonalidades de rosa, rojo y
violeta. La cáscara es gruesa, frecuentemente
con lenticelas blancas prominentes; la carne
es de color amarillo o anaranjado, jugosa
y sabrosa.
-Semilla. Es ovoide, oblonga, alargada,
estando recubierta por un endocarpo grueso
y leñoso con una capa fibrosa externa, que
se puede extender dentro de la carne.
4. MATERIAL VEGETAL
La
elección de un cultivar para un emplazamiento
dado debe tener en cuenta lo siguiente:
- La
producción para el mercado de destino.
- La
adaptación al medio, diferenciando entre
zonas tropicales y subtropicales y zonas
húmedas y secas.
Los
cultivares de mango pueden agruparse en
3 grupos principales según el lugar de selección:
Cultivares Indios: su sabor a trementina
es muy marcado. La longitud de las fibras
y el color de la piel son muy variables,
teniendo algunos una piel bastante roja.
La mayoría son dulces con un contenido en
ácidos bajo.
Cultivares Indochinos y Filipinos:
son muy dulces, sin fibra ni sabor a trementina.
La epidermis es verde amarillenta. Carabao
es el cultivar más importante en Filipinas,
exportándose en cantidades considerables
a Japón. Bajo el sinónimo de Manila es uno
de los cultivares más importantes de México.
Cultivares de Florida: dominan la
mayoría de las plantaciones de mango en
casi todo el mundo, aunque en algunas áreas
de cultivo predomine la selección local.
En general tienen excelentes características,
pero la mayoría son sensibles a la descomposición
interna. El Haden se desarrolló en Florida
como planta de semilla del cultivar indio
Mulgoba en 1910. las siguientes características
lo han hecho muy popular en el comercio
internacional: color rojo atractivo de la
piel, alta resistencia de la piel, muy importante
para el transporte a larga distancia y contenido
en ácidos relativamente alto.
Desde 1940 se han desarrollado en Florida
un grupo de cultivares con similares características.
Algunos ejemplos son Tommy Atkins, Zill,
Torbet, Kensington, Irwi, Haden Glenn, Lippens,
Van Dyke, Sensation, Osteen, Keitt. El orden
de maduración es aproximadamente el mismo
en diferentes zonas de cultivo. Dentro de
una zona, el período de maduración para
la totalidad de los cultivares de mango
es extiende sobre aproximadamente 3 meses.
Actualmente se continúa investigando para
el desarrollo de nuevas variedades de mango
como Nomi (Tomer et al, 1993), Tango
(Lavi et al, 1997), Shelly (Lavi
et al, 1997) etc., cultivares mejor
adaptados a las condiciones de cada área
productiva donde se han desarrollado.
Como
variedades más importantes a partir de las
cuales se han desarrollado los cultivares
más importantes se citan las siguientes:
-
Mulgoba: fruto de tamaño mediano,
de forma ovalo – globosa, de 9-12 cm de
longitud y 7-9 cm de anchura; de color amarillo
fuerte, a veces rojo en el ápice y junto
al pedúnculo, con lunares superficiales
de pequeño tamaño y color amarillo pálido.
La cáscara es gruesa, fuerte y tenaz. La
carne, de color amarillo naranja, es suave,
sin fibras, de aroma y sabor agradables,
pero un poco picante. Semillas largas. Es
excelente para climas secos; se cultiva
en Florida, y también se ha ensayado en
Israel e Islas Canarias.
-
Amini: de pequeño tamaño y
forma arriñonada; su peso está comprendido
entre 170-200 g, y sus dimensiones oscilan
entre 7-9 cm de largo y 7-8 cm de ancho.
De color verde amarillento, escarlata en
la base y con lunares de color amarillo
pálido; la cáscara es gruesa y de superficie
lisa. La pulpa es de excelente calidad,
sin fibras, color rojizo pálido y muy jugosa.
Semilla delgada u oval. También se cultiva
en las Islas Canarias.
-
Pairi: de tamaño regular,
forma ovalada, de 200-300 g de peso; 7-9
cm de largo y 7-8 cm de ancho. Color verde
amarillento, escarlata en la base y lunares
pequeños de color amarillo blancuzco. Cáscara
de grosor medio. Pulpa amarillo naranja,
compacta, jugosa, sin fibras, dulce y de
perfume pronunciado. Semilla gruesa. Originario
de Florida, se cultiva en Canarias, Israel
y Hawai.
- Camboyana: tamaño regular, forma
alargada, de 10-12 cm de largo y 6-7 cm
de ancho. Color verde amarillo con muy pocos
lunares; cáscara blanda y delgada. Pulpa
de buena calidad, sin fibras, de color amarillo
intenso, muy jugosa; sabor aromático, ligeramente
ácido. Está muy cultivada en Camboya, de
donde es originaria.
- Sansersha: de gran tamaño, entre
500 g y un kilo, de forma de pera, de 17-22
cm de longitud y de 9-11 cm de anchura.
Color amarillo fuerte, algo rojizo, con
numerosos lunares pequeños de color amarillo
grisáceo. Es excelente fruta para conserva
y no tanto para consumir en fresco; su pulpa
es carnosa, regularmente jugosa, sin fibras
y algo ácida. La semilla es algo curva y
delgada.
5. FLORACIÓN Y FRUCTIFICACIÓN
Sólo
se producen una docena de frutos por inflorescencia.
Aparte de que muchas flores son unisexuales
masculinas también muchas flores femeninas
hermafroditas quedan sin fecundar.
En
el momento de la floración, el mango prefiere
en general un período seco, y con respecto
a su época de floración se distinguen tres
tipos de variedades:
- Los de floración tardía (marzo–abril),
en los países templados están libres de
heladas.
- Los de floración precoz (enero–febrero),
que si bien sus flores son atacadas por
las heladas tardías y por la humedad del
invierno, al florecer por segunda vez pueden
conseguir fruto.
- Los de floración precoz, que ya no vuelven
a florecer; desgraciadamente la mayor parte
de las buenas variedades son de este tipo,
por lo que tienen rendimientos
muy irregulares a causa de que ocasionalmente
zonas templadas tienen inviernos frescos.
Para corregir el estado de la floración
o para provocar una segunda floración se
han realizado ensayos, sin encontrar de
momento ninguna solución al respecto, ya
que depende de diversos factores, como la
acción de las hormonas, de las resinas del
árbol o de la temperatura mínima para conseguir
la apertura de los capullos.
Para resolver estos problemas, se han intentado
ensayos para ver el efecto de las temperaturas
y el manejo del riego en la inducción floral
de este cultivo. Dichos ensayos muestran
como temperaturas por debajo de 20ºC son
necesarias para la floración y no pueden
ser reemplazadas por los efectos del estrés
hídrico sobre la misma (Chaikiattiyos et
al, 1994).
Las épocas nubosas, las lluvias, los rocíos
excesivos en el momento de la floración
siempre son nefastos; las flores caen en
gran número y los frutos no llegan a madurar.
La maduración siempre se efectúa mejor en
época de sequedad ambiental. Un exceso de
fertilizantes es contrario a una buena floración.
6. PROPAGACIÓN
Se
puede realizar la multiplicación por semilla,
pero las plantas resultan de inferior calidad
y las originarias no conservan sus características.
El
material vegetal poliembrionario, al presentar
embriones adventicios de carácter vegetativo,
no presentan caracteres diferentes ni degenerados
en los árboles obtenidos por semillas.

La
mayoría de las plantaciones comerciales
de mango están establecidas sobre patrones
poliembriónicos que aseguran la deseable
homogeneidad de los mismos. Teniendo de
hecho, cada zona productora, un patrón poliembriónico
típico. A continuación se citan las características
deseables para un patrón de mango:
- Compatibilidad
con los diferentes cultivares.
- Poliembrionía.
- Enanizante.
- Inductor
de elevado rendimiento.
- Inductor
de producción de fruta de alta calidad.
Con
el fin de obtener árboles de buena calidad
con garantía varietal y con homogeneidad
es necesario acudir al injerto sobre patrón
poliembriónico tanto en cultivares monoembriónicos
como poliembriónicos, ya que se reduce la
fase juvenil facilitando una precoz entrada
en producción. La propagación por injerto
es el único sistema utilizado a nivel comercial
por los viveristas de todo el mundo.
Para ello es conveniente disponer de plantitas
a las que podamos llevar las yemas o púas
de la variedad que se haya seleccionado
para la plantación. Como
patrón dan buen resultado los árboles de
frutos fibrosos de las zonas climáticas
donde se desarrolla el mango.
Para plantar la semilla debe quitársele
la vaina. La mejor forma de hacer esto es
cortar los bordes de la cápsula con una
tijera de podar. Una vez libre la almendra,
se procede a plantarla en bolsas de plástico
que midan unos 20 ó 25 cm de profundidad
y 18 ó 20 cm de diámetro; es preferible
que el color del plástico sea negro, ya
que la duración de la bolsa será mayor y
absorbe más cantidad de calor, con lo que
se favorecerá la germinación de la semilla.
La tierra debe ser ligera y hay que procurar
mezclarla con turba. La semilla se enterrará
de 2,5 a 3,5 cm de profundidad.
A continuación debe colocarse bajo un cobertizo
al que entre poco sol y en que se mantenga
un ambiente húmedo. Dentro de los veinte
primeros días las plantas estarán fuera;
como estas semillas dan más de un retoño,
deben quitarse los que sobran y dejar el
que presente mejor conformación. Debe tenerse
muy en cuenta que el poder germinativo de
las semillas del mango se pierde muy pronto,
por lo que es conveniente plantarlo lo más
rápidamente posible, preferiblemente al
días siguiente después de haber sido liberada
de la pulpa.
El árbol es un poco difícil de injertar;
los mejores resultados los han dado los
injertos de aproximación o de escudete.
Las
semillas plantadas en junio y julio pueden
ser injertadas en noviembre, diciembre y
enero, y estar listas para colocar en el
campo desde julio y agosto del año siguiente.
El momento más propicio para el injerto
de yema es desde mediados de primavera y
verano, cuando las plantas están en crecimiento
activo. Cuando los árboles de semillas han
alcanzado el diámetro de un lápiz pueden
ser injertados, si bien es conveniente dejarlos
crecer un poco más.
El momento apropiado para colocar los injertos
es cuando las plantas comienzan a brotar,
o sea, cuando echan nuevos brotes de color
vinoso; en este estado, la corteza se separará
fácilmente de la madera. Después que el
nuevo brote se ha desarrollado y está empezando
a perder su color rojizo, la corteza no
se separa tan fácilmente y el injerto tiene
menos éxito.
Las yemas para injertar deben ser tomadas
de las puntas de las ramas jóvenes, pero
no de las del último crecimiento. Es importante
que el gajo para injertar y el patrón sean
iguales o similares en tamaño y madurez
de la madera. Si es posible, deben escogerse
ramitas de las cuales hayan caído las hojas.
En todo caso, la madera de injerto debe
estar bien madura y la punta de la ramita
de la cual es tomada no debe estar en crecimiento
activo.
La incisión en el patrón debe ser hecha
en forma de T o T invertida; la yema debe
ser grande, de 3,5 a 4 cm. Después de insertada
se amarra con rafia, cinta plástica o ristras
de platanera humedecidas. Después de tres
o cuatro semanas se examina la yema, y si
está verde o parece haber formado unió,
se corta el tope del patrón varios centímetros
por encima para forzar la yema a crecer.
Unas pocas semanas más tarde el tope puede
ser cortado más abajo, hasta cerca de la
yema, cuando ésta haya crecido unos 20 cm.
Otro sistema de injertar por este mismo
procedimiento es tomar la yema o la chapa
y colocarla en un ramo del árbol que se
ha arqueado previamente y haciendo la ventana
o la T justamente en la parte más alta.
Este tipo de injerto da resultado en árboles
de dos a tres años de edad.
Entre los injertos de aproximación da resultado
el de cuña sin decapitar el patrón o también
decapitándolo.
Se hace en el patrón con la navaja un corte
profundizando bastante en la madera, y en
el injerto otro, también bastante profundo;
se unen y se atan muy bien con cinta de
plástico, procurando que la unión no esté
en contacto con el aire. si el patrón no
se decapita previamente, debe hacerse una
incisión unos centímetros por encima del
injerto.
Los árboles procedentes de semilla hasta
una edad de 1 a 2 años, se pueden aproximar
con comparativa facilidad siempre y cuando
se aplique en la herida una solución diluida
de una sustancia promotora del crecimiento,
tal como ácido indol–3–acético al 1 % o
ácido indol–3–butírico al 1 %, antes de
que se envuelva ésta.
7. REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS
7.1. SUELO
Puede
vivir bien en diferentes clases de terreno,
siempre que sean profundos y con un buen
drenaje, factor este último de gran importancia.
En terrenos en los que se efectúa un abonado
racional la profundidad no es tan necesaria;
sin embargo, no deben plantarse en suelos
con menos de 80 a 100 cm de profundidad.
Se recomiendan en general los suelos ligeros,
donde las grandes raíces puedan penetrar
y fijarse al terreno. El pH estará en torno
a 5.5-5.7; teniendo el suelo una textura
limo-arenosa o arcillo-arenosa.
Un análisis de un suelo donde los mangos
prosperan muy bien dio el siguiente resultado:
cal (CaO) 1,2 %, magnesio (MgO) 1,18 %,
potasa (K2O) 2,73 %, anhídrido
fosfórico (P2O5) 0,15
%, nitrógeno 0,105 %.
7.2. NECESIDADES HÍDRICAS
Los
requerimientos hídricos dependen del tipo
de clima del área donde estén situadas las
plantaciones. Si se encuentran en zonas
con alternancia de estaciones húmeda y seca,
óptimas para el cultivo del mango, como
sucede en Sudán, durante la estación de
lluvias se desarrolla un crecimiento vegetativo,
y en la estación seca la floración y la
fructificación; en este caso basta con un
pequeño aporte de agua.
En áreas más frías, como Israel e Islas
Canarias, sólo existe una estación cálida,
en la que tiene lugar a la vez la fructificación
y el desarrollo vegetativo, en este caso
el riego debe ser mucho más copioso, pero
se tendrá en cuenta que un exceso de humedad
es perjudicial para la fructificación.
En general necesita menos agua que el aguacate;
se da la circunstancia de que en terrenos
donde las disponibilidades de agua son abundantes,
el árbol vegeta muy bien, pero no fructifica.
Cuando más agua necesitan los árboles es
en sus primeros días de vida, llegando aproximadamente
de 16 a 20 litros semanales por árbol. Esto
sucede durante los dos primeros años y siempre
que el árbol esté en el terreno; no es lo
mismo en el vivero, donde sus exigencias
son menores.
Una vez que el árbol está enraizado aguanta
muy bien la sequía; prospera con la cuarta
parte del agua que necesita la platanera
y puede tolerar, según clases de tierra,
hasta 400 miligramos de sal por litro de
agua.
Para obtener el máximo rendimiento del árbol,
los riegos deben ser periódicos (400m3/ha
y mes).
Los riegos más copiosos deben darse cuando
los capullos van a abrir, y hasta varias
semanas después de la fructificación. Mientras
la fruta aumenta de tamaño debe regarse
una vez cada quince días y puede dejarse
de regar al acercarse la madurez.
El mango se adapta muy bien a condiciones
de precipitación variables; además tolera
la sequía, aunque fisiológicamente esta
tolerancia ha sido atribuida a la posesión
de laticíferos que permiten a las hojas
mantener su turgencia a través de un ajuste
osmótico que evite los déficit de agua internos
(Schaffers et al., 1994).
En suelos calcáreos un periodo de inundaciones
continuas no excesivamente largo puede ser
beneficioso para el mango, ya que permite
aumentar la disponibilidad en el suelo de
algunos microelementos tales como el hierro
y el manganeso (Whiley y Schaffers, 1997).
Los periodos de déficit hídrico benefician
el ciclo fenológico del mango. En áreas
tropicales el estrés hídrico es el principal
factor ambiental responsable de la inducción
floral. Al contrario ocurre con el cuajado
y el crecimiento del fruto, pues una sequía
es muy perjudicial, ya que disminuye el
tamaño del fruto.
Se considera más importante una buena distribución
de las precipitaciones anuales que la cantidad
de agua, siendo la precipitación mínima
anual de 700 mm bien distribuidas.
En México el riego se aplica en la
región del Pacífico Centro, empleando fundamentalmente
el riego por inundación, aunque algunas
plantaciones cuentan con microaspersión
o goteo. El riego se aplica durante la estación
seca (octubre-mayo). El riego se inicia
tras la floración y continúa hasta la recolección,
con un intervalo entre riegos de 10-15 días
en suelos arenosos y 18-25 días en suelos
arcillosos.
7.3. TEMPERATURAS
Es
más susceptible a los fríos que el aguacate
y resiste mejor los vientos que éste. El
mango prospera muy bien en un clima donde
las temperaturas sean las siguientes:
- Invierno
ligeramente frío (temperatura mínima
de 10ºC).
- Primavera
ligeramente cálida (temperatura mínima
superior a 15ºC).
- Verano
y otoño cálidos.
- Ligeras
variaciones entre el día y la noche.
Un
árbol de buen desarrollo puede soportar
temperaturas de dos grados bajo cero, siempre
que éstas no se prolonguen mucho tiempo.
Un árbol joven, de dos a cinco años, puede
perecer a temperaturas de cero y un grado
centígrado.
Así, por ejemplo, en las islas Canarias
la zona óptima para este cultivo es la del
Sur, prosperando bien en la zona Norte.
8. PARTICULARIDADES DEL CULTIVO
8.1. PLANTACIÓN
Se
recomienda antes de efectuar la plantación
realizar un laboreo de un metro de profundidad,
efectuado en tiempo seco, para asegurar
la uniformidad del crecimiento. Esta operación
será imprescindible en terrenos previamente
cultivados.
Las plantación se lleva a cabo cuando las
plantas tienen de 1 a 2 años; si se les
cultiva en recipientes, se les puede sacar
en cualquier época del año; si están en
los surcos del vivero, generalmente lo mejor
es a principio o al final de la primavera.
En cualquier caso se les trasplanta lo más
cuidadosamente posible en cepas previamente
preparadas y espaciadas de 10 a 12 m de
distancia.
Ciertas variedades que crecen débilmente
se pueden trasplantar más cerca (6x6 m)
y los tipos vigorosos que se extienden,
se colocan a una distancia de 14 a 16 m.
Los árboles deben regarse tras la plantación
y luego varias veces por semana durante
los primeros quince días. El área en torno
al árbol (aproximadamente un metro) debe
mantenerse libre de malas hierbas, recomendándose
la colocación de un mulching, sobre todo
en la estación seca.
Puesto que generalmente se proporciona algo
de sombra al vivero de propagación, los
árboles se deben acostumbrar gradualmente
en un área menos sombreada por un período
de unas cuantas semanas, para permitirles
resistir su exposición a la luz solar plena
y al viento. No se les debe permitir que
fructifiquen sino hasta que tengan más o
menos 4 años de edad, eliminando las panículas
de flor a medida que se forman.
En zonas ventosas se recomienda el empleo
de cortavientos, ya sean naturales o artificiales.
Independientemente de la protección mecánica
ofrecida por el cortaviento, el mango se
beneficia por una mejora de la actividad
de los insectos durante la polinización
y por la disminución de algunas enfermedades
como la mancha negra bacteriana en climas
subtropicales, como consecuencia indirecta
de una menor rotura de ramas y una más lenta
dispersión de inóculo. (Manicom, 1998).
8.2. ABONADO
El
abonado y el riego, deben programarse de
acuerdo con el ciclo fenológico para alcanzar
un rendimiento óptimo.
La potasa es el elemento al que mejor ha
respondido el árbol, siendo, por tanto,
el que en mayor proporción debe entrar en
la fórmula de abonado.
Un árbol en plena producción responde muy
bien a la siguiente aplicación de abono:
2500 gramos de sulfato de potasio y 1500
gramos de superfosfato de cal, añadidos
al terreno en u/na
sola aplicación, preferible en el mes de
noviembre. Debe procurarsedistribuirlo bajo
la copa del árbol, removiéndolo y mezclándolo
bien con la tierra.
El abonado nitrogenado se puede dar con
el riego en la época anterior a la apertura
de los capullos, añadiendo un kilogramo
de sulfato amónico y, posteriormente, la
misma cantidad cuando el árbol esté en plena
floración, esto ayuda a promover el amarre
de la fruta.
El suelo con árboles jóvenes se debe arropar
para ayudar a retener la humedad y contrarrestar
las hierbas. Pueden resultar útiles las
aplicaciones de piedra caliza dolomítica,
si la reacción del suelo está debajo de
un pH 5.5. Las aspersiones nutritivas conteniendo
cobre, cinc, manganeso y boro son beneficiosas
en todos los suelos. Estas se deben aplicar
más o menos 3 veces al año (una vez en el
caso del boro) durante los primeros años.
En la siguiente tabla se muestra
el abonado recomendado en México (Crane
et al.,1997).
|
EDAD
(años) |
CANTIDAD
(kg/ha) |
ELEMENTO |
REGIÓN |
| 1-4 |
0.2/0.1/0.1 |
N-P-K |
Golfo
de México |
| 5-10 |
0.4/0.2/0.4 |
| 11-15 |
0.6/0.3/0.6 |
| 16-20 |
0.8/0.4/0.8 |
| >20 |
1.0/0.5/1.0 |
| 1-5 |
0.4/0.2/0.2 |
N-P-K |
Pacífico
Sur |
| >5 |
0.7/0.7/0.7 |
| 1-4 |
0.4/0.2/0.4 |
N-P-K |
Pacífico
Norte |
| 5-10 |
1.3/0.55/0.85 |
| 10-15 |
2.8/0.9/1.8 |
8.3. PODA
El
mango florece y fructifica de manera muy
semejante al aguacate, es decir, en grandes
panículas muy ramificadas que aparecen en
las extremidades de ramas del año que poseen
suficiente madurez.
Para que la inducción floral pueda presentarse
en forma normal se requiere que le árbol
pase un período de bajas temperaturas, es
decir, de un cierto invierno benigno que
haga detener sensiblemente el crecimiento
vegetativo, se acumulen almidones en los
brotes, y se propicie la diferenciación.
En su defecto, a falta de bajas temperaturas,
se pueden obtener los mismos resultados
cuando se presenta una época de sequía.
En regiones de temperaturas constantes durante
todo el año, y sin marcada época de sequía,
el mango tiende a adquirir un aspecto frondoso,
un gran crecimiento vegetativo, pero su
diferenciación floral es muy escasa, como
reducida su consecuente fructificación.
No se ha pensado seriamente en practicar
en esta especie poda de fructificación,
y que su floración, exclusivamente en panículas
terminales, representa un serio obstáculo
para ello, no encontrándose una finalidad
práctica, todavía, que determinara las ventajas
de dicha poda. Sin embargo, posiblemente,
una poda que se tradujera en menor alargamiento
de las ramas y en la formación de mayor
cantidad de brotes anuales, en cuyas extremidades
se presentara posteriormente la fructificación,
fuera de desear.
Respecto a la formación del árbol si es
necesario intervenir con la poda, muy particularmente
en la selección de las ramas principales
que iniciarán la copa. Si bien es cierto
que los árboles de esta especie pueden formar
su estructura normal sin ninguna ayuda de
la poda, también es verdad que el mango,
en gran número de variedades, tiende con
frecuencia a emitir cuando joven brotes
muy verticales, con ángulos de inserción
muy cerrados.
Estos primeros brotes, que no se arquearán
debido al peso de la fruta, puesto que ésta
no existe, engrosarán y formarán las ramas
principales del armazón del árbol, con el
inconveniente de su escasa resistencia mecánica.
Como el ramaje del árbol llega a ser muy
pesado, al igual que la cosecha, la deficiente
inserción de las ramas llega a constituir
un gran peligro de desgajado de ellas. Así,
es frecuente observar en los huertos de
mango árboles con ramas mal colocadas, demasiado
verticales, con ángulos cerrados, llenas
de apoyos o soportes en la época de producción
para evitar roturas.
Si en los primeros años de vida del árbol
se hubiera atendido su formación y se hubiera
hecho una selección de ramas primarias de
acuerdo con sus posiciones y sus ángulos
de inserción ese problema no se presentaría
después.
De esta manera puede afirmarse que el mango,
como cualquier especie, debe ser atendido
en su formación y hay en él necesidad de
eliminar ciertas ramas iniciales de estructura,
que pudieran a la larga ser perjudiciales.
Ello, independientemente de que se pudiera
con la poda retrasar el desarrollo del árbol
e incluso tender a enanizarlo.
8.4. RECOLECCIÓN
La
producción de un árbol de mango es muy elevada.
Como término general, para un ejemplar de
tamaño medio puede calcularse un rendimiento
de 200 kilos, llegando normalmente algunos
árboles a cargar más de 1000 kilogramos
de fruta. Esto supone unos 30.000 – 40.000
kg/ha.
Al
norte del ecuador, los árboles de mango
florecen desde enero hasta marzo y fructifican
de junio a septiembre. Para uso casero,
los frutos se pueden dejar en los árboles
hasta que están completamente maduros. La
cosecha en las plantaciones comerciales
necesita de gran cuidado en la selección
de los frutos que están maduros, pero que
no han empezado a cambiar su color verde.
Quizá el método más seguro que se puede
aplicar consiste en cosechar unos cuantos
frutos al principio de la temporada, tan
pronto como su color verde empieza a aclararse
y permitirles que maduren en un lugar fresco
y bien ventilado. Si se convierten en comestibles
más o menos en 10 días, la cosecha está
lista para recolectarse. Los frutos de mango
requieren más o menos de 105 a 130 días
desde el amarre del fruto hasta su plena
madurez.
En el Lejano Oriente, los mangos con frecuencia
son recolectados cuando están aún de color
verde oscuro y son sazonados ahumando los
frutos por unos cuantos días en hoyos llenos
de hojas de plátano secas, paja de arroz,
u otros materiales similares de combustión
lenta. Su principal desventaja es que ellos
frecuentemente maduran cerca del hueso mientras
que la carne cerca de la piel aún no es
comestible. Los frutos tras su cosechado
se deben mantener frescos pero no fríos
y empacados en capas delgadas en cajas ventiladas
de cartón corrugado o de madera cuyo fondo
tenga un material esponjoso, con el fin
de que no sufra ningún golpe, ya que de
suceder esto, se estropearía rápidamente.
En general, el criterio para determinar
la época de recolección varía según el cultivar
y la zona de producción, por tanto las recomendaciones
dadas anteriormente sólo pueden tener utilidad
en lugares con condiciones climáticas idénticas
y donde tenga lugar una floración homogénea.
La recolección del mango es manual, se debe
procurar siempre cortar el fruto con un
poco de pedúnculo, ya que haciéndose a ras
se derramaría savia, lo que más tarde contribuiría
a que la fruta se arrugara y depreciara.
8.5. CONSERVACIÓN
La
conservación de la fruta después de la recogida
en el árbol es aceptable. Si se coge madura
mantiene sus buenas condiciones durante
cinco días a temperatura ambiente (20 ºC-25ºC);
cogida en las mismas circunstancias, aguanta
diez días sin estropearse a temperaturas
de 8ºC. pero si se recoge en el momento
oportuno, que es cuando aún está verde,
pero tienen ya el tamaño adecuado, con un
peso aproximado de 175 a 250 gramos, se
mantienen las buenas cualidades de la fruta
hasta veintisiete días, si se somete a temperaturas
de 8 ºC.
La
conservación se mejora si los frutos son
sometidos a un pre-tratamiento por calor,
a 38ºC, antes de su almacenamiento a bajas
temperaturas (5ºC). En caso contrario desarrollan
daños por bajas temperaturas mucho más rápidamente
(Mccollum et al, 1993).
Las técnicas actuales sobre conservación
post cosecha de los frutos de mango tienden
al control conjunto de la humedad (>95%),
aire caliente (Tª entre 47-49º C) y tratamientos
fungicidas en momentos puntuales para minimizar
los daños causados por plagas y enfermedades
(Coates et al, 1993). Algunos ensayos
para controlar los ataques de insectos sobre
mangos almacenados indican que la utilización
de insecticidas en atmósferas con bajos
niveles de oxígeno controlan muy bien estas
plagas sin modificar las características
organolépticas de los frutos (Yahia and
Hernández, 1993), y la aplicación de sustancias
orgánicas sobre los mismos.
Colletotrichum gloeosporioides es
el patógeno post cosecha más importante
en el mango. Algunos de los estudios sobre
el cultivo del mango se destinan a
minimizar los daños post cosecha causados
por este hongo. A este respecto cabe señalar
la utilización del control biológico
del patógeno con otros microorganismos (Pseudomonas
fluorescens) (Koomen and Jeffries, 1993).
9.
PARÁMETROS DE CALIDAD DEL FRUTO
En
los últimos años, grandes superficies están
siendo plantadas con mango, sobre todo en
Latinoamérica, con vista a abastecer los
crecientes mercados de Europa y Norteamérica.
Los aumentos futuros de las producciones
conducirán sin duda a una demanda específica
para fruta de alta calidad. La calidad es
el resultado de muchos factores, algunos
de los cuales se discuten a continuación.
Los
cultivares de Indochina, Filipinas y la
India son generalmente muy dulces y son
consumidos principalmente en países tropicales.
Pero es importante subrayar que entre los
cultivares de mejor calidad de pulpa,
los hay tempranos, de media estación y tardíos
y algunos de ellos (Irwin, Lippens, Osteen,
Keitt) tienen además buenos resultados de
productividad, estabilidad y no presentan
problemáticas limitantes graves.
El fuerte sabor a trementina de
casi todos los cultivares de la India desagrada
a algunas personas. En Europa y Norteamérica
los cultivares subácidos de Florida son
generalmente preferidos.
El contenido en fibras es muy variable,
incluso dentro del mismo grupo de cultivares
de los dos más populares de Florida, Tommy
Atkins es muy fibroso siéndolo Keitt mucho
menos. Se trata de una característica comercial
importante, pues el consumidor europeo no
gusta de la fibra en los frutos de mango.
En general se está de acuerdo en que los
cultivares con contenido medio en fibras,
como Tommy Atkins, son aceptables. Las tendencias
modernas hacia alimentos fibrosos mantendrán
probablemente esta situación, aunque los
cultivares con mucho menos contenido en
fibras como Peach, no son considerados aceptables
en el comercio internacional.
El contenido en azúcar es muy importante,
pues existe una cierta relación con la "valoración
de la calidad de la pulpa". Sin embargo,
no es determinante de una preferencia por
parte del consumidor, pues hay otros aspectos
en la pulpa asimismo de gran importancia
como su consistencia, la intensidad del
sabor terpénico, carácter subácido en el
sabor de fondo de la pulpa; así hay
cultivares que sin estar entre los más azucarados
son muy apreciados y valorados por el consumidor,
tal ocurre con el Osteen y algo similar
ocurre con la pulpa de la variedad mejicana
Manzanillo Nuñez.
La mejor relación media peso/pulpa
del fruto la ofrece el cultivar Osteen (88.22%)
seguido del Irwin (86.0%). La peor el Keitt
(72.63%), el Sensation (78.14) y el Van
Dyke (78.96). En general todos los cultivares
presentan una gran uniformidad en esta medida,
con coeficientes de variación menores del
5%.
La relación volumétrica entre hueso y
fruto es una característica muy importante
desde el punto de vista del consumidor,
pues la menor relación volumétrica determina
mayor cantidad de pulpa en el conjunto del
fruto. El cultivar Osteen es quien presenta
una relación volumétrica más favorable,
junto a Lippens y al Tolbert. La peor relación
desde el punto de vista del mercado la presenta
el Sensation y el Van Dyke.
Algunas características de la piel
como la textura, presencia de lenticelas
o de pruína, no parecen relevantes para
la elección del consumidor. Ya que los consumidores
muestran su preferencia tanto por frutos
de piel rugosa (Osteen) como de piel mayormente
lisa (Lippens, Irwin).
Jelly seed, soft nose, spongy tissue, internal
fruti breakdown y black tip, son nombres
que se dan al mismo o diferentes trastornos
que afectan a la pulpa del mango.
La fruta se sobremadura en el extremo penducular
o en su opuesto. Sólo en casos severos aparecen
síntomas externos. Las causas de estos desórdenes
fisiológicos son aún desconocidas. El desequilibrio
entre el calcio, potasio, magnesio y nitrógeno
podría ser la causa principal (Wainwright
et al, 1989). Los trastornos no aparecen
en frutos cogidos antes de la etapa maduro
verdosa. Desafortunadamente, el sabor también
se ve afectado negativamente por la recogida
temprana.
Estado
de madurez en el momento de la recogida
A
causa de las largas distancias en el transporte
marítimo, los mangos son recogidos generalmente
en el etapa maduro verdosa. Su definición
es difícil porque implica un cambio en el
color de la piel, desde verde oscuro a verde
claro. Si una fruta es recogida demasiado
pronto, su sabor es afectado de forma negativa.
Es por los tanto esencial definir un estado
de madurez mínimo.
Varios países utilizan un sistema de media
de densidad simplificado, ya que ésta se
incrementa con la madurez. Las frutas maduras
se hunden en agua mientras las inmaduras
flotan sobre la superficie.
Color
El
consumidor europeo prefiere frutos con un
cierto color rojo o rojizo al menos parcialmente
coloreados, y que los frutos totalmente
verdes, de algunas variedades indias por
ejemplo, son menos apreciados en el mercado.
Los
cultivares filipinos, indochinos y casi
todos los indios, muestran, en su maduración
una epidermis verde o amarilla. Casi todos
los cultivares de Florida, tienen bastante
color rojo, aunque hay excepciones.
Temperaturas frescas en campo durante el
período de premaduración incrementan el
porcentaje de piel roja. El porcentaje de
piel roja puede también ser incrementado
por tratamiento de antitranspirantes (Barmore
et al, 1974).
Peso
El
peso de la fruta depende del cultivar, de
las condiciones de crecimiento y de la cosecha.
Casi
todos los mercados prefieren la fruta en
la gama de 300 a 500 gramos. Para obtener
estos tamaños será necesario técnicas de
cultivo especiales en algunos cultivares.
Los frutos de tamaño demasiado pequeños
presentan el inconveniente de que un fruto
de semilla tan voluminosa como el mango
da la sensación que con el fruto pequeño
se adquiere menos pulpa, aunque realmente
no es así, pues la relación volumétrica
pulpa/fruto es función lineal del tamaño.
En caso de frutos demasiado grandes, pueden
llegar a ser muy caros adquirirlos por piezas
y contener demasiada pulpa para una ración.
Duración
del almacenaje y condiciones del mismo
Los
mangos, como muchas otras frutas tropicales
y subtropicales, se dañan por las bajas
temperaturas durante el almacenaje.
La
temperatura de tránsito recomendada varía
según las áreas de producción entre 10 y
13º C del nivel bajo, el riesgo de daño
por frío aumenta. A 13º C el proceso de
maduración no se para completamente y el
período de almacenaje se reduce. Como con
casi todas las frutas, la atmósfera controlada,
la eliminación de etileno o el sellado de
frutas individuales en bolsas de plástico
de permeabilidad controlada, alargan el
período de almacenaje bajo condiciones de
laboratorio (Valdemayor, 1979).
Largos almacenajes, especialmente a bajas
temperaturas disminuyen el contenido de
azúcar y ácido de las frutas. Los problemas
de calidad son evidentes tras el transporte
de la fruta por barco, cuando el tiempo
transcurrido entre la recogida y el consumo
alcanza los 35 días.
Mangos recién recogidos, almacenados a 18-22º
C alcanzan el estado blando comestible en
8-10 días.
Control
de enfermedades
-Mosca
de la fruta: algunos países como Japón,
Chile, E.E.U.U. y Nueva Zelanda exigen la
aplicación de un tratamiento hidrotérmico
para el control de la mosca de la fruta
como requisito indispensable para permitir
la entrada de mangos en estos países. Este
consiste en el tratamiento con agua a 46
ºC durante 90 minutos. Aunque también son
admitidas otras alternativas como el tratamiento
por vapor caliente y la irradiación.
-Antracnosis: las lesiones que se
producen durante la recolección del fruto,
continúan su desarrollo durante el
almacenaje y maduración. Se controla de
manera eficaz con el tratamiento de inmersión
en agua caliente.
-Pudriciones de la base del fruto:
se controlan de manera eficaz con el tratamiento
de inmersión en agua caliente añadiéndole
a esta Benomilo a dosis de 500-1000 ppm
a una temperatura de 50ºC, aunque sólo será
válido en aquellos países donde se permita
la aplicación de este fungicida.
-Mancha negra (Alternaria):
la aplicación de un fungicida como Procloraz
aplicado como lavado durante 15 segundos
después de la inmersión en agua caliente
ha tenido grandes resultados.
10. VALOR NUTRICIONAL
Los
frutos del mango constituyen un valioso
suplemento dietético, pues es muy rico en
vitaminas A y C, minerales, fibras y anti-oxidantes;
siendo bajos en calorías, grasas y sodio.
Su valor calórico es de 62-64 calorías/100
g de pulpa. En la siguiente tabla se muestra
el valor nutritivo del mango en 100 g de
parte comestible.
|
COMPONENTES |
VALOR
MEDIO DE LA MATERIA FRESCA |
|
Agua
(g) |
81.8 |
|
Carbohidratos
(g) |
16.4 |
|
Fibra
(g) |
0.7 |
|
Vitamina
A (U.I.) |
1100 |
|
Proteínas
(g) |
0.5 |
|
Ácido
ascórbico (mg) |
80 |
|
Fósforo
(mg) |
14 |
|
Calcio
(mg) |
10 |
|
Hierro
(mg) |
0.4 |
|
Grasa
(mg) |
0.1 |
|
Niacina
(mg) |
0.04 |
|
Tiamina
(mg) |
0.04 |
|
Riboflavina
(mg) |
0.07 |
11.
MEJORAMIENTO Y SELECCIÓN
El
mango se ha considerado tradicionalmente
como una especie difícil de manejar en un
programa de mejora. Así , Iyer Degani (1997)
señalan como aspectos negativos en la mejora
del mango los siguientes aspectos:
- Larga
fase juvenil.
- Alto
nivel de heterocigosis.
- Producción
de una sola semilla por fruto.
- Escaso
cuajado y retención de fruta.
- Poliembrionía.
- Necesidad
de grandes parcelas para evaluación
de híbridos.
Además
se debe añadir (Galán Sauco et al,
1999):
- Escaso
conocimiento de la heredabilidad de
las diferentes características productivas
y de las correlaciones genéticas entre
las mismas.
- Fuerte
interacción genotipo x medio ambiente.
Como
la mayoría de las especies de cítricos,
la Mangifera indica exhibe poliembrionía
(o embrionía nuclear) en donde se producen
embriones adventicios por la nucelas alrededor
del embrión cigótico de la semilla en desarrollo.
Al contrario que ocurre en los cítricos
donde las plantas producidas por semilla,
de origen nuclear, se pueden detectar por
la utilización de Poncirus trifoliata como
el progenitor masculino (las plantas cigóticas
producidas por semilla del cruce muestran
el carácter trifoliado fuertemente dominante),
las plantas de mango producidas por semilla
se deben cultivar hasta el tamaño de fructificación,
antes de que se pueda determinar si acaso
el embrión fertilizado en cada semilla se
suprimió o no.
El porcentaje de poliembrionía varía de
acuerdo con la variedad de raza, lo mismo
que con las condiciones ambientales durante
la floración y el desarrollo de la fruta;
algunas variedades, tales como Mulgoba,
Haden y Alphonse, rara vez tienen semillas
poliembriónicas; otras, como Turpentine
producen casi el 100 % de plantas nucleares
obtenidas de semilla y algunas, como Saigón
y Manila entre otras, poseen un porcentaje
variable de acuerdo con las condiciones.
El comportamiento de floración y fructificación
del mango también ha sido adverso a un mejoramiento
y selección más amplios. Existen muchas
variaciones en el número de panículos, el
número de flores por panículo y la proporción
de flores perfectas a estaminadas, aun dentro
de la misma variedad o árbol individual,
de año a año. El número de panículas puede
variar de 200–300 hasta 2000–3000 por árbol
y el número de flores por panícula, de 500
a 10000.
La proporción de flores perfectas a macho
puede variar desde 1:4 a 1:1 o aún 2:1,
exhibiendo la mayoría de las mejores variedades
las proporciones anteriores. Las panículas
florecen desde la base hasta la punta y
desde el centro hasta la circunferencia,
tendiendo a desarrollarse las flores perfecta
durante la primera parte de este período.
Las flores son polinizadas por insectos.
A pesar de la presencia de varios cientos
de miles a millones de flores en un árbol
maduro, el productor es afortunado si madura
un promedio de una fruta por cada 10 panículas
maduras.
Puesto que un porcentaje extremadamente
bajo de fruta amarra y alcanza la madurez,
esto ha evitado el desarrollo de cualquier
clase de programa de mejoramiento del mango;
las medidas actuales para ello se limitan
casi exclusivamente a la selección de plantas
ocasionales producidas por semilla, con
el mayor énfasis en la calidad del fruto
y la regularidad de la producción.
La marcada tendencia de ciertas variedades
a producir en años alternos, presenta problemas
distintos que son difíciles de resolver
para los productores comerciales, sobre
una base económica. Los paliativos usuales
son la interplantación de variedades para
promover la polinización cruzada, la introducción
de abejas y otros insectos a la plantación
durante la época de floración, el manchado
(efectivo en ciertos países para la fructificación
fuera de temporada), el circundado y la
eliminación selectiva de los frutos jóvenes
cuando el amarre es muy fuerte.
Las aspersiones posteriores a floración
con hormonas tales como el ácido 2,4–D (2-4
difenoxiacético) o ácido alfanaftaleneacético,
lo mismo que la aplicación de micronutrientes,
pueden ser útiles, pero existe poca o ninguna
evidencia experimental en cuanto a su efectividad.
12. ENFERMEDADES Y PLAGAS
DEL CULTIVO
12.1. PLAGAS
- COCCIDIOS:
los insectos de esta familia que atacan
al mango son numerosos, como la cochinilla
blanca, la cochinilla de la tizne, el
piojo rojo, etc. Sus daños se producen
tanto en el tronco como en hojas y frutos;
además originan una melaza sobre las
partes afectadas que favorece el ataque
de diversos hongos. Los frutos pueden
sufrir decoloraciones que impiden su
exportación.
El momento más oportuno para
combatirlos empleando el control químico
es en invierno, a base de insecticidas
emulsionados con aceites amarillos.
De ser el árbol invadido por la tizne
o fumagina, será mejor sustituir los
aceites por insecticidas sistémicos;
para combatir esta plaga se puede emplear
polisulfuro de potasio aplicado en fuertes
dosis en invierno. A continuación de
muestran las materias activas más eficaces:
|
MATERIA
ACTIVA |
DOSIS |
PRESENTACIÓN
DEL PRODUCTO |
| Ácido
giberélico 1.6% |
0.20-0.30% |
Concentrado
soluble |
| Malation
4% |
20-25
kg/ha |
Polvo
para espolvoreo |
| Malation
50% |
0.30
l/ha |
Concentrado
emulsionable |
| Malation
90% |
0.30% |
Concentrado
emulsionable |
| Napropamida
45% |
0.20-0.30% |
Polvo
soluble en agua |
| Napropamida
50% |
0.20-0.30% |
Polvo
mojable |
En
algunos países el control químico no es
recomendable o no está permitido, en estos
casos se recomienda el control biológico.
Por tanto se muestra una relación de cochinillas
que afectan al mango y sus parasitoides
o predadores.
|
COCHINILLA |
PARASITOIDE
O PREDADOR (P/Pr) |
|
Cochinilla
del mango |
Encarsia
citrina Crawford (Pr) |
| Rhyzobius
lophanthae Blaisdell (Pr) |
| Chilocorus
nigritus Fabricius (Pr) |
| Aleurodothrips
fasciapennis Franklin (Pr) |
| Aphytis
sp. (P) |
| Cybocephalus
binotatus (Pr) |
|
Cochinilla
de escudo |
Coccophagus
lycimnia Walker (P) |
|
C.
eritraensis Compere (P) |
|
C.
scutellaris Dalm (P) |
|
C.
bivittatus Compere (P) |
|
Scutellista
cyanea Mostsch (P) |
|
Aprostocetus
sp. (P) |
|
Tetrastychus
sp. (P) |
|
Microterys
flavus Howard (P) |
|
Metaphicus
flavus Howard (P) |
|
Cochinilla
de la palmera |
Aphytis
sp. (P) |
| Aphytis
africanus Quednau (P) |
| Comperiella
lemniscata Compere (P) |
| Habrolepis
obsicura Compere (P) |
| Chilocorus
nigritus Fabricius (Pr) |
| Rhyzobius
sp. (Pr) |
| Cybocephalus
sp. (Pr) |
|
Cochinilla
oriental |
Habrolepis
obscura Compere (P) |
|
Exochomus
concavus Fursch (Pr) |
|
Rhyzobius
lophantae Blaisdell (Pr) |
|
Pharoscymnus
sp. (Pr) |
|
Cochinilla
roja |
Habrolepis
rouxi Compere (P) |
| Aspidiotiphagus
lounsburyi Berl. y Paoli (P) |
| Aphytis
africanus Quednau (P) |
| A.
melinus De Bach (P) |
| A.
Coheni De Bach (P) |
| A.
lingnanensis Compere (P) |
| Comperellia
bifasciata Howard (P) |
| Chilocorus
sp. (Pr) |
| Rhyzobius
sp. (Pr) |
| Larvas
de la familia Chrisopidae
(Pr) |
|
Cochinilla
púrpura circular |
Habrolepis
rouxi Compere (P) |
|
Aphytis
africanus Quednau (P) |
|
Camperellia
bifasciata Howard (P) |
|
Aphytis
holoxantus De Bach (P) |
|
Cochinilla
marrón blanda |
Metaphycus
stanleyi Compere (P) |
| Microterys
flavus (P) |
| Coccophagus
pulvinariae (P) |
| C.
semicircularis De Bach (P) |
| Coccinellidae
(Pr) |
|
Cochinilla
rosada de seda |
Scutellista
sp. (P) |
|
Metaphycus
sp. (P) |
|
Cheiloneurus
sp. (P) |
|
Aprostocetus
sp. (P) |
|
Coccophagus
flavicens (P) |
|
Metaphycus
sp. (P) |
|
Aleurodothrips
fasciapennis (Pr) |
- MOSCA
DE LA FRUTA: son grandes enemigos
del mango, como la mosca del Mediterráneo
(Ceratitis capitata), extendida
en las plantaciones de todo el mundo,
y varias especies del género Anastrepha
en Centroamérica, pues casi todos los
países productores de mango son atacados
por una o más especies de moscas de
la fruta.
|
PAÍSES |
ESPECIES |
|
India |
Dacus
ferrugineus |
|
Filipinas |
Dacus
dorsalis, D. cucurbitae |
|
Países
caribeños |
Anastrepha
suspensa, A. ludens,A.oblicua,
Ceratitis capitata, Toxotrypara
curvicauda. |
|
Países
mediterráneos |
Ceratitis
capitata |
|
República
de Sudáfrica |
Ceratitis
rosa, Ceratitis capitata, Ceratitis
cosyra |
Las hembras depositan los huevos en la pulpa
del fruto dando lugar la maduración prematura
del fruto originando su pudrición.
Para su control resulta efectivo el empleo
de trampas para la captura de adultos utilizando
como atrayente feromonas sintéticas. Para
el control químico se emplean diversos insecticidas
sin empleo de cebo, cuyas materias activas
se citan en la siguiente tabla:
|
MATERIA
ACTIVA |
DOSIS |
PRESENTACIÓN
DEL PRODUCTO |
| Ácido
giberélico 1.6% |
0.60% |
Concentrado
soluble |
| Ácido
giberélico 9% |
0.60% |
Tabletas
o pastillas solubles |
| Malation
50% |
0.30
l/ha |
Concentrado
emulsionable |
| Malation
90% |
0.30% |
Concentrado
emulsionable |
| Napropamida
45% |
0.60% |
Polvo
soluble en agua |
| Napropamida
50% |
0.60% |
Polvo
mojable |
- POLILLAS
DE LAS FLORES:
se trata de dos pequeños lepidópteros,
el Prays citri, de la familia
Tineoideos, y el Cryptoblabes
gnidiella, de la familia Pyraloideos;
la primera muy específica de los agrios,
y la segunda sumamente polífaga, ya
que además de atacar los agrios lo hace
también a la vid, al almendro, al melocotonero
y a otras plantas cultivadas o silvestres,
entre ellas el mango. La Prays,
en su fase adulta, es una mariposa de
12 mm de longitud, de color gris ceniza
con manchas oscuras diseminadas en las
alas anteriores. Sus orugas tienen una
longitud de 7 mm, de color terroso,
cabeza y pronoto negros, con varios
pelos rígidos en cada segmento.
La
segunda es una mariposa algo mayor que
la anterior, con alas anteriores de color
gris, cruzadas por dos franjas negras
transversales, y las posteriores de color
blancuzco uniformes; sus orugas, de unos
8 mm, son de color verdoso con unas líneas
longitudinales oscuras a ambos lados de
una franja más clara. La cabeza y pronoto
es de color castaño. Ambas polillas tienen
unas tres generaciones anuales; sus orugas
atacan a las flores, devorando pétalos
y estambres, y roen los ovarios con la
consiguiente destrucción de los frutos.
Tratamiento: un tratamiento anual con
Lebaycid al 4 %, en primavera, cuando
empiezan a abrirse las flores.
12.2. ENFERMEDADES
- ANTRACNOSIS:
se trata de una de las enfermedades
más difundida y destructiva del follaje
del mango,
aunque también puede causar graves daños
de post cosecha. Es producida por el
hongo Colletotrichum gloeosporioides,
que aparece en forma de manchas oscuras
en las flores y sus pedúnculos, destruyendo
a gran número de flores; en las hojas
también aparecen puntos negros, que
se convierten en agujeros por destrucción
de tejidos. Los frutos jóvenes
también pueden ser atacados, quedando
destruidos antes de llegar a la madurez.
Si les ocurre esto cuando ya están maduros,
presentarán manchas negras que les darán
mal aspecto y dificultarán su conservación. Tiene
especial importancia en las zonas húmedas,
sin embargo no tiene incidencia en climas
secos. Tratamiento:
preventivo con caldo bordelés. Este
patógeno ataca igualmente a un gran
número de especies de cultivos frutales
tropicales (Alahakoon and Brown, 1994).
- CERCOSPORA
DEL MANGO: se presenta en las hojas
por la pérdida de clorofila y por una
exudación un tanto azucarada, debe prevenirse
la invasión al primer síntoma, a base
de caldos cúpricos en dosis débiles
por serle relativamente tóxicos.
- OIDIO
DEL MANGO: es una de las enfermedades
de mayor difusión a nivel mundial. Las
flores quedan cubiertas de un polvillo
blanquecino grisáceo con olor a moho,
éstas no se abren y la inflorescencia
cae. Las hojas acaban resecándose, según
los cultivares los síntomas se manifiestan
en el envés, en el haz o en ambas caras
de la hoja. Puede producirse el cuarteado
de la piel de los frutos, y la caída
de los más pequeños.
Tratamientos
preventivos a base de azufres y el polisulfuro
de potasio bastan para eliminarlo.
Oidium mangiferae es uno de
los agentes causales del oidio
del mango cuya epidemiología ha sido descrita
(Schoeman et al, 1995), teniendo
como único huesped conocido al mango.
- SECA
DEL MANGO: se trata de una
enfermedad destructiva que puede
causar la muerte del árbol, siendo
el agente causal un hongo (Ceratocystis
fimbriata), que normalmente
se asocia a su vector que es un
insecto (Hypocryphalus mangiferae).
Este hongo puede acceder también
a través de las raíces, por tanto
en este caso no necesita este
vector. Los síntomas se manifiestan
en la parte aérea con un amarillamiento
, marchitez y muerte de las hojas.
Si realizamos un corte a la rama
se observa los tejidos internos
totalmente dañados. Para el control
de la enfermedad se recomienda
realizar podas de limpieza y la
quema de las ramas marchitas
y los cortes de poda tratarlos
con algún fungicida.
- Cylindrocladium
scoparium: causante de manchas
en las hojas en plantaciones de
Brasil (Tozetto, 1996).
- Fusarium
decemcellulare: ha sido descrito
como un nuevo patógeno sobre plantaciones
de mango en los Estados Unidos
(Ploetz et al, 1996).
- MALFORMACIÓN:
es una de las enfermedades más
graves del mango en el mundo,
estando causada por el hongo Fusarium
subglutinans. La malformación
vegetativa afecta a las plantas
de vivero y la malformación floral
sólo tiene lugar en las plantaciones
adultas. Los síntomas vegetativos
se manifiestan con entrenudos
cortos y hojas enanas, la malformación
floral se inicia con la reducción
de la inflorescencia dando lugar
al incremento de flores estériles.
Para su control se recomienda
la poda del material afectado
tanto vegetativo como floral y
posteriormente proceder a su quema.
- MANCHA
NEGRA : Es una enfermedad
de post cosecha , aunque a veces
puede causar problemas al follaje,
flores y frutos causados por el
hongo Alternaria alternata.
Tiene mayor incidencia en las
áreas más secas del hemisferio
oriental. Los síntomas se manifiestan
en el envés de las hojas, apareciendo
manchas negras redondas. Los síntomas
en los frutos se desarrollan tras
la cosecha, al comienzo de la
maduración, con la aparición de
pequeñas manchas circulares. A
continuación estas manchas se
agrandan y dan lugar a una mancha
única que llega a cubrir la mitad
del fruto. La enfermedad avanza
y las manchas penetran en la pulpa
que se oscurece y ablanda. Un
tratamiento eficaz de precosecha
(Dodd et al., 1997) es
aplicar cuatro aspersiones con
Maneb a dosis de 2.5 g/l a partir
de 2-3 semanas tras el cuajado.
El tratamiento de post recolección
recomienda el empleo de Procloraz
e dosis de 9-10 g/l.
- Botryodiplodia
theobromae: es uno de los
mayores patógenos post cosecha
del mango. Los frutos infectados
con el patógeno no logran el máximo
climatérico (Mascarenhas et
al, 1996).
- Phytophthora
spp: han sido descritos causando
daños en viveros de mango en las
Filipinas (Tsao et al,
1994).
- MANCHA
NEGRA BACTERIANA: se encuentra
localizada en numerosos países
cultivadores de mango, esta enfermedad
afecta a todos los órganos aéreos.
Está causada por la bacteria Xanthomonas
campestris. El síntoma típico
de esta enfermedad se manifiesta
en el tronco del mango por la
aparición de chancros negros longitudinales
con exudados de resina, aunque
también aparecen síntomas en hojas
viejas y frutos. Tratamientos:
la instalación de cortavientos
y la poda sistemática de los brotes
infectados disminuye la propagación
de la enfermedad. El empleo de
aspersiones cúpricas combate de
manera eficaz esta enfermedad.
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