Almacenar
granos, no significa guardarlo en
cualquier lugar antes de su utilización.
Para poder almacenar los granos, es
necesario contar con una serie de
elementos que nos permitan garantizar
una buena conservación, como
materiales y equipos apropiados para
su cosecha, transporte, limpieza,
secado, locales adecuados para su
almacenamiento y vigilancia constante.
Los productos de las cosechas de numerosos
cultivos se almacenan en naves o silos
antes de que sean procesados. Es muy
común que se almacenen cereales
y leguminosas durante muchos meses.
Estos periodos prolongados de almacenamiento
dan oportunidad a que numerosas plagas
los ataquen y los dañen, produciéndose
pérdidas por daños directos
o por contaminación y por lo
que quedan inservibles para el consumo
humano e incluso animal. Estas pérdidas
a nivel mundial suman millones de
toneladas todos los años, o
un 10% del total de los granos que
se almacenan.
Las
principales plagas de los granos almacenados
son los insectos y los roedores, aunque
también pueden causar problemas
otras plagas como las aves, gorriones
y palomas.
En nuestro país el control
de plagas en silos y almacenes de
granos almacenados queda enmarcado
dentro de los tratamientos fitosanitarios,
realizados en muchos casos por personal
propio de estas instalaciones.
En otros países el control
de plagas de los productos almacenados
es un servicio más que ofrecen
las empresas especializadas de control
de plagas en sanidad ambiental y alimentaría.
El grano almacenado requiere unos
cuidados especiales para preservar
sus cualidades alimenticias y de germinación.
Si no se toman medidas de control
e inspección necesarias se
corre el peligro que sea dañado,
consumido o destruido, total o parcialmente,
por insectos que comúnmente
se multiplican en granos almacenados.
Invadido por hongos que ocasionan
que adquiera malos olores, que se
contamine con sustancias tóxicas
que causan enfermedades y a veces
la muerte de animales domésticos
y el hombre, o que sea completamente
destruido por estos hongos. Dañado,
roído y contaminado con excrementos
y orinas de ratas y ratones, que también
son transmisores de peligrosas enfermedades.
Contaminado con tierra, basura y otros
desperdicios cuando los locales y
la limpieza no son apropiados.
Control
legislativo
Incluye
la cuarentena y la sanidad. La cuarentena
comprende las prohibiciones o restricciones
impuestas al transporte de los granos
almacenados que se suponen están
infestados por plagas. La sanidad
se refiere a las medidas de higiene
que se deben tomar para disminuir
o eliminar los insectos. Tales medidas
comprenden la cosecha en la época
adecuada, la utilización de
equipos desinfectados, la limpieza
cuidadosa de los granos y de los depósitos,
los almacenes bien tapados y a prueba
de roedores y pájaros, y el
cuidado de no mezclar productos de
distintas cosechas.
Control
mecánico y físico
Incluye
la humedad y la temperatura, el impacto,
el almacenaje hermético, el
transporte, las envolturas resistentes
a la penetración de insectos,
los polvos abrasivos, la radiación
y la resistencia del grano.
La
humedad y la temperatura
La
humedad y la temperatura son muy importantes
en el control de plagas de los granos
almacenados. Para los insectos, la
principal fuente de humedad es la
humedad inicial del grano y, en menor
escala, la humedad atmosférica
y el “agua metabólica”.
Por ello, es importante almacenar
los granos con contenidos bajos de
humedad, que reducen la posibilidad
de incidencia de insectos. Las bajas
humedades y temperaturas limitan la
supervivencia y la reproducción
de muchos insectos.
El porcentaje mínimo de humedad
en los granos, requerido para la reproducción
de los insectos, es de 9%, pero es
difícil alcanzarlo debido al
equilibrio higroscópico del
grano, con el medio ambiente y, además,
no es conveniente por la pérdida
de peso de los granos. Cuando la humedad
aumenta del 12 al 15%, los insectos
se desarrollan y se reproducen con
mayor intensidad. Por encima de estos
límites, predominan los ácaros
y los hongos, y a mayores humedades
prevalecen las bacterias.
La
proliferación de los insectos
puede provocar un aumento sensible
en la temperatura de la masa de granos.
El vapor de agua se desplaza y se
acumula en la capa más fría
de la superficie. Para obtener un
buen control, se necesita conservarlos
a bajas temperaturas, a través
de sistemas de aireación o
transilaje, dentro de niveles económicamente
aceptables. La mayor parte de los
insectos no se reproducen si se los
mantiene a temperaturas inferiores
a los 21º C o superiores a los
35º C por largos períodos
de tiempo. Las temperaturas favorables
a la reproducción están
entre estos puntos, considerándose
como ideal los 28º C.
El
impacto
El
control de los insectos, a través
del impacto, consiste en lanzar los
granos por fuera centrífuga
contra una superficie, lo que mata
los insectos en el exterior e interior
de los granos. Los granos infestados
se rompen y los insectos expuestos
son retirados por aspiración.
Es proceso sólo se usa en plantas
industriales que procesan granos para
consumo humano a gran escala.
El
almacenaje hermético
Consiste
en no permitir que haya entrada del
aire al interior del silo. Los granos
e insectos consumen el oxígeno
presente y lo sustituyen por el CO2,
muriendo por asfixia.
El
transilaje
Consiste
en pasar el grano de un silo a otro
por medios mecánicos, lo que
reduce la temperatura y dispersa la
humedad acumulada en algunos puntos
de la masa de granos. Hay que preocuparse
de no transitar granos infestados.
Cuando haya necesidad se podrá
efectuar una fumigación antes
del transilaje o durante él;
este proceso sólo es aplicado
en grandes instalaciones, dotadas
de sistemas mecanizados de manejo
del grano.
Los
polvos abrasivos
Los
polvos abrasivos están basados
en la remoción de la capa de
cera de la cutícula del insecto,
lo que le causa la muerte por deshidratación.
Las substancias más usadas
son la silica en jalea, el magnesio
calcinado y las arcillas.
La
radiación
Existen
varios modos de utilizar la energía
radiante en el control de insectos.
Se puede emplear la luz en trampas
luminosas para atraer a los insectos
y de esta manera disponer de una idea
del grado de infestación.
El
empleo de variedades resistentes
El
control de insectos mediante el empleo
de variedades de granos resistentes
a su ataque representa un método
seguro y económico.
Se considera variedad resistente la
que, bajo condiciones iguales y gracias
a su constitución genotípica,
se daño en menos intensidad
por el ataque de un determinado insecto
que otra variedad menos resistente.
Este sistema se usa principalmente
para prevenir ataques de insectos
en el campo.
Métodos
de auditoria e inspección
Durante
muchos años el problema principal
en el campo de la protección
de los granos almacenados fue la falta
de una metodología específica
para el asesoramiento. En la actualidad
contamos con varios recursos y técnicas
que nos permiten conocer la situación
y estado de los granos almacenados
antes de que un agente dañino
llegue a provocar grandes pérdidas.
Es
conveniente tomar muestras de grano
para valorar el estado del mismo,
posibles ataques por insectos y comprobar
que no tengan ataques por microorganismos.
Los parámetros de Temperatura
y Humedad ambiental son de gran utilidad
a la hora de establecer el momento
de realizar las medidas de control.
Es imprescindible identificar los
agente causantes del daño.
En el caso que sean insectos es conveniente
coger ejemplares adultos. Para facilitar
la captura se utilizan distintos tipos
de trampas diseñadas específicamente
para cada especie o agentes atrayentes
de los distintos insectos. Encontramos
trampas de luz, trampas adhesivas,
trampas de feromonas, trampas de caída,
trampas de atrayente alimenticio,
...
El
control moderno de las plagas en silos
y establecimientos de productos almacenados
se basa en los principios básicos
del control integral de plagas, conocido
en inglés como Integrated Pest
Manegement (IPM).
Una
vez conocido el estado de la situación
se pasa a tomar las medidas pertinentes
que pasan desde un tratamiento químico
específico hasta una eliminación
del producto. La inspección
y auditoria de instalaciones de estas
características ha de ser periódica
y en un corto espacio de tiempo para
poder tomar las medidas adecuadas
antes de que el problema sea irreversible
y ocasione grandes pérdidas.
Fuente:
Pest Control News nº 5 Agosto
2002
federico.espejo@pestcontrolnews.com
CONTROL QUÍMICO
El
método de control químico
en instalaciones de almacenamiento
de grano debe ser considerado como
un complemento a otras medidas, como
la sanidad, el manejo de la temperatura
y la humedad, el uso de instalaciones
adecuadas, etc. Las principales desventajas
del uso del control químico
son, entre otras, que el control no
es permanente, que puede haber riesgos
de explosiones, residuos y toxicidad
en el momento de la aplicación,
y, además, que causa resistencia
de los insectos a determinados productos.
Formas
de aplicación . Normalmente
los insecticidas se usan en las modalidades
de: pulverización residual
o aspersión; pulverización
protectora; vaporización; y
fumigación.
Pulverización
residual o aspersión: El insecticida
se mezcla con agua u otro liquido.
Se pulveriza en las paredes, pisos,
entarimados, techos, equipos existentes
dentro del almacén y alrededor
de la unidad de almacenamiento con
la finalidad de exterminar los insectos
que se esconden en depresiones, orificios
y grietas. Estos insecticidas poseen
cierto poder residual, que mata a
los insectos que se posen en el sitio
tratado.
Pulverización
protectora: Se pulveriza directamente
el insecticida sobre los granos a
granel, ya sea en la cinta transportadora
durante el llenado del silo o bajo
la forma de polvo para pequeñas
cantidades de granos almacenados.
Este control tiene finalidad preventiva
pero no curativa, es decir, que se
efectúa en silos y almacenes
donde no hay una infestación
evidente.
Vaporización
o producción de niebla (nebulización):
Este es el proceso por el cual se
obtiene la producción de gotas
pequeñísimas; en este
caso se alcanzan gotas de un diámetro
menor a 50 micras. Si se utilizan
termonebulizadores el insecticida
pulverizado debe ser lo bastante volátil
para que, al mezclarse con el aceite
diesel, produzca una humareda con
pequeñas partículas
que permanecen en suspensión
en el aire por algún tiempo.
Si se utilizan nebulizadores eléctricos
o máquinas de ultra bajo volumen
(ULV) se consigue un finísimo
tamaño de gota que permanece
en suspensión sin crear la
densa niebla. Estos métodos
combaten los insectos que vuelan,
como las polillas y las moscas. Sin
embargo, también matan otros
insectos directamente alcanzados por
el insecticida en paredes y otras
superficies. El objetivo de este método
consiste en llegar a las zonas más
difíciles de una instalación.
Fumigación:
En la fumigación de los granos
almacenados se usa un insecticida
fumigante, es decir, que poco después
de ser aplicado se transforma en gas
letal para los insectos en ambientes
confinados, bajo determinadas condiciones
de temperatura y presión. En
la fumigación, el objetivo
e matar todas las etapas del insecto:
huevo, larva, ninfa y adulto, que
en la mayor parte de los casos ya
están establecidos dentro del
mismo grano. El fumigante penetra
en los cuerpos de los insectos a través
de los estigmas durante la respiración.
Su difusión se hace rápidamente
a través d la masa de granos
porque, al ser un gas, este se difunde
bajo la forma de moléculas
aisladas; por eso, debe usarse en
ambientes herméticos.
La
toxicidad del fumigante para los insectos
depende de innumerables factores,
muy complejos e interrelacionados.
Las bajas temperaturas afectan a la
tasa respiratoria de los insectos,
interfiriendo en la absorción,
adsorción y difusión
de los gases a través de la
masa de granos. En general, la toxicidad
aumenta a medida que sube la temperatura;
por lo que cuando la temperatura es
baja, las fumigaciones deben durar
más tiempo. El elevado contenido
de humedad de los granos ocasiona
una mayor absorción del fumigante,
reduce su distribución y penetración
en la masa de granos y aumenta el
riego de afectar a la germinación
de aquellos granos que se destinan
para semilla.
Los
granos pequeños presentan mayor
dificultad para la difusión
del fumigante en comparación
con los más grandes. Por ejemplo,
obtener una eficiencia igual para
determinado insecto en el trigo y
en el maíz, seria necesario
aumentar la dosificación para
el trigo que es más pequeño.
Otros factores que afectan la toxicidad
del fumigante se refieren al tipo
de estructuras en el almacenaje y
al tiempo de exposición a la
fumigación. Si la estructura
es porosa (hormigón , madera)
la dosis debería ser mayor
que en el caso de una estructura impermeable.
El tiempo de exposición depende
del producto, de su concentración,
del tipo de insecto, de la etapa biológica
en que se encuentra, y de los demás
factores antes mencionados.
Para
que una fumigación sea efectiva,
el recipiente debe ser hermético;
por lo tanto, no es recomendable hacer
fumigaciones en estructuras de ladrillo,
bloque y madera, sin el uso de carpas
o lonas plásticas, pues la
concentración del fumigante
debe permanecer por lo menos 72 horas.
Fuente:
Pest Control News nº 5 Agosto
2002
federico.espejo@pestcontrolnews.com
COLEOPTEROS
EN PRODUCTOS ALMACENADOS
El
orden de los Coleópteros agrupa
el mayor número de especies
y entre ellas, algunas de las más
importantes que atacan granos y productos
almacenados.
Los
Coleópteros se caracterizan
porque el primer par de alas (anteriores)
o élitros son duras y cubren
todo o parte del abdomen; el segundo
par de alas (posteriores) son membranosas,
están plegadas bajo los élitros
y por lo general les sirven para volar.
Las larvas y adultos poseen aparato
bucal masticador. Las larvas tiene
forma de gusano con o sin patas; su
metamorfosis es completa.
A
esta orden pertenecen gran parte de
los llamados gorgojos, como los del
arroz, maíz, trigo, fríjol,
harina, etc. Que se encuentran agrupados
en las siguientes familias que son
las más comunes: Anobiidae,
Brostichidae, Bruchidae, Cucujidae,
Curculionidae, Dermestidae, Lathrdiiae,
Mycetophagidae, Nitidulidae, Ptinidae,
Silvanidae, Tenebrionidae y Trogositidae.
Entre
las especies más comunes se
encuentran:
Lasioderma
Serricorne (Fabricius) (Gorgojo del
tabaco): Se trata de un gorgojo pequeño,
de forma ovalada, con la cabeza parcialmente
cubierta por el protórax, antenas
con los segmentos 4 a 10 de forma
serrada. Los élitros cubren
todo el abdomen y no son estriados.
El adulto mide 2 a 2,5 mm de largo,
es de color amarillo rojizo, con el
cubierto de pequeñas vellosidades.
Conocido como plaga importante del
tabaco, pede alimentarse de una gran
variedad de productos vegetales y
animales, semillas, cacao en grano
y alimentos envasados que han estado
almacenados por largos periodos de
tiempo. Plaga primaria del tabaco
y de menor importancia para otros
productos. Es capaz de perforar gruesos
envases de plástico y cartón,
ocasionando graves problemas en productos
alimenticios ya envasados para su
distribución.
Stegobium
paniceum (L.) (Gorgojo del pan o de
las drogas): Apariencia similar al
gorgojo del tabaco, con el cuerpo
más alargado que ancho y cubierto
de vellosidades. A diferencia del
gorgojo del tabaco, los élitros
son estriados y los 3 últimos
segmentos de las antenas son más
grandes. El adulto mide de 2 a 3 mm.
Y es de color café rojizo.
Se alimenta de gran variedad de productos
almacenados como cereales y sus productos,
pan, sopas y pastas, semillas, vegetales
deshidratados, condimentos secos,
ajo, coco rallado. No se considera
plaga primaria de granos sanos, limpios
y secos. Se le encuentra generalmente
en los productos almacenados por largos
períodos de tiempo o en los
residuos acumulados en las bodegas.
Es capaz de ocasionar serios problemas
en las frutas secas ya envasadas en
papel o plástico.
Rhizopertha
dominica (Fabricius) (Pequeño
barrenador de los granos): Cuerpo
de forma cilíndrica, alargado,
con la parte posterior redondeada
y ligeramente truncada. Cabeza retráctil
dentro del protórax. Antenas
cuyos tres últimos segmentos
son marcadamente más grandes
que los demás. Protórax
más o menos circular, rugoso
debido a la existencia de pequeñas
protuberancias. Capaz de volar. Tiene
2,5 a 3 mm. De largo y color castaño
a café oscuro. Tanto la larva
como el adulto tienen preferencia
por los cereales y sus granos enteros
y sanos. Las larvas pueden vivir dentro
o fuera de los granos de los cuales
se alimentan. Esta especie sobrevive
y se multiplica en granos de cereales
con menos de 9% de contenido de humedad.
Necrobia
rufipes (Degeer) (Gorgojo de la copra
o del jamón): Insecto de 3,5
a 4 mm de longitud, de color azul
oscuro, casi negro, cuerpo pubescente,
con los segmentos básales de
las antenas y las patas de un color
amarillo a rojizo, ojos redondeados,
dorsalmente claramente visibles y
separados por mucho más que
el diámetro del ojo, el resto
de las antenas de color oscuro. Se
localizan en cacao, semillas, avena,
cereales, cueros, concentrados alimenticios
para el ganado, higos secos y otros
productos. Parte de su alimento lo
constituyen las larvas de otros insectos,
especialmente de los que se alimentan
de los micelios de los hongos o de
sus propios congéneres. Plaga
primaria de la copra húmeda
invadida por hongos y de menos importancia
cuando la copra está seca y
limpia. Ocasionalmente puede causar
serios problemas en cacao, jamón,
tocino, y otros productos de origen
animal. De poca importancia en granos
de cereales, leguminosas y oleaginosas
secos y limpios.
Sitophilus
granarius (L.) (Gorgojo de los graneros
o del trigo) Sitophilus oryzae (L.)
(Gorgojo del arroz) Sitophilus zeamais
Motschulsky (Gorgojo del maíz):
Los tres gorgojos son muy similares
en apariencia, con la cabeza provista
de una trompa larga, ojos oblongos
y antenas acodadas en forma de maza.
Son buenos voladores y pueden infestar
el grano desde el campo. En las 3
especies la trompa del macho es más
corta y rugosa, mientras que la de
la hembra es ligeramente más
larga, delgada y con menos rugosidades.
Con un poco de práctica esta
característica puede servir
para diferenciar el macho de la hembra,
sin necesidad de observar la genitalia.
Las tres especies atacan primordialmente
granos de cereales. Los adultos y
larvas se alimentan vorazmente de
los granos de trigo, maíz,
arroz, sorgo, cebada, avena y centeno.
También se les ha encontrado
en algunos granos de leguminosas como
garbanzos, cacahuetes, tamarindo y
productos industriales de consistencia
dura como los fideos y galletas. Se
les considera una plaga primaria porque
el adulto es capaz de dañar
los granos sanos y las larvas se alimentan
en su interior. Al emerger, el adulto
deja típicos orificios en los
granos. En harina y productos de la
molienda se considera de importancia
secundaria ya que no es capaz de multiplicarse.
Anthrenus
verbasci (Linnaeus) (Gorgojo de las
alfombras): Insecto de forma ovalada,
de 2 a 4 mm de longitud, cuerpo convexo,
redondeado, cubierto en su parte superior
por franjas de escamas de color blanco
y negruzco. Sus élitros cubren
todo el abdomen. Antenas cortas, insertas
en una cavidad, con los tres últimos
segmentos diferencialmente más
grandes, formando una maza compacta.
Residuos de cereales y otros productos
almacenados, especialmente los que
tienen tiempo de estar acumulados,
lana, pieles, cuero, materiales de
origen animal, cuerpos de insectos
secos. El adulto es capaz de alimentarse
del néctar y el polen de las
flores. Plaga de menor importancia
para granos y sus productos limpios
y secos. Dentro de las casas puede
ocasionar serios daños ya que
la larva es capaz de dañar
pieles, lana, alfombras, cueros y
otros productos de origen animal.
En los museos ocasiona serios daños
porque destruye las colecciones de
insectos y en la industria de la seda
igualmente porque destruyen los capullos
del gusano de seda.
Trogoderma
granarium Everts (Gorgoj Khapra):
Insecto pequeño de forma ovalada,
de color café, de 1,5 a 3 mm
de longitud, densamente cubierto de
pequeños pelos, ojos redondeados,
cabeza con un ocelo en la parte frontal
media, antenas cortas constituidas
por 9 a 11 segmentos, con los dos
segmentos básales redondeados
y los tres últimos formando
una masa compacta. Elitros que cubren
todo el abdomen, incoloros o casi
incoloros, con pequeñas manchas
de pelo de color oscuro. La larva
es de cuerpo aplanado, color cremoso,
de 1,5 a 2 mm de longitud, densamente
cubiertas de pelos o cerdas, provista
en la parte terminal posterior de
una característica cola de
pelos. Prefiere los cereales como
el trigo, maíz y otros, aunque
también es capaz de alimentarse
de granos de leguminosas, oleaginosas,
harinas, cacahuetes, y diversos productos
de origen animal o vegetal. Plaga
primaria del trigo y otros cereales
y una de las más importantes
desde el punto de vista de almacenamiento
de granos.
Ptinus
tectus Boieldieu (Gorgojo araña
australiano): El adulto es de cuerpo
robusto de forma ovoidal, de 2,5 a
4 mm de longitud, separación
de la base de las antenas menor o
igual a un cuarto de la longitud del
primer segmento de la antena. Elitros
densamente cubiertos con vellosidades
de color café o café
dorado, de tal forma que casi no se
distinguen las puntuaciones de las
estrías. La larva es redondeada,
carnosa, blanquecina y curvada en
forma semicircular. Residuos de cereales
y oleaginosas, frutas secas, harina
de trigo, maíz y cebada, alimento
para ganado, tortas de oleaginosas,
harina de soja, nueces, almendras,
cacao, cacahuete, pimentón
seco, cueros y piel. De menor importancia
para granos de cereales y leguminosas
sanos, limpios y secos. Tanto la larva
como el adulto pueden ocasionar daños
a harinas, frutas secas, especies
y otros alimentos secos y sanos. Al
pupar pueden dañar diversos
productos de los cuales no se alimentan,
pero que les sirven de refugio, como
envases de papel, algodón y
seda. En general, su presencia en
silos y bodegas es indicio de falta
de limpieza y acumulación de
residuos.
Gnathocerus
cornutus (Fabricius) (Gorgojo carnudo
de la harina): Cabeza de los machos
con proyección de las mandíbulas
en forma de cuernos. Las antenas son
cortas, con once segmentos, no sobrepasando
su longitud al extremo inferior del
protórax. El protórax
es rectangular, más ancho que
largo, los élitros son estriados
a base de puntuaciones. Las hembras,
cuyas mandíbulas no tienen
forma de cuernos, son muy semejante
a los adultos de Tribolium castaneum.
El tamaño de los adultos es
de aproximadamente de 3,5 mm de longitud
por 1,5 de ancho. Su color es café
rojizo. Son plagas típicas
en las maquinarias de molinos de trigo,
porque prefieren alimentarse de harina
y del salvado, aunque se les ha encontrado
en una gran variedad de granos de
cereales, alimentos de animales y
oleaginosas, especialmente cuando
su contenido de humedad es elevado
o cuando están deteriorados
por la invasión de hongos.
Son de importancia secundaria para
granos sanos y enteros, pero se les
considera plagas importantes dentro
de los molinos porque frecuentemente
infestan harinas y sus residuos. Las
larvas son muy semejantes a las del
Triboluim castaneum (Herbst).
Tenebrio
monitor Linneaus ( Escarabajo molinero):
Los adultos de las dos especies son
muy parecidos en forma, color y tamaño,
el que fluctúa entre 14 a 18
mm, por lo que son los insectos más
grandes que infestan granos almacenados.
Se alimentan principalmente de granos
y sus productos, aunque son capaces
de alimentarse de una gran variedad
de materiales de origen vegetal y
animal como galletas, pan, restos
de carne, cueros, insectos muertos
y árboles en descomposición.
Se consideran una plaga secundaria
a pesar de que las larvas son capaces
de dañar granos enteros que
han permanecido largos períodos
sin movimiento.
Tribolium
confusum Jacqueline du Val (Gorgojo
confuso de la harina) Tribolium castaneum
(Herbst) (Gorgojo castaño de
la harina) : El cuerpo de los adultos
es de forma alargada y ligeramente
plana, de color rojizo a castaño,
de 3 a 4 mm de longitud. Los élitros
presentan surcos longitudinales bien
marcados y con numerosas punctuaciones.
T. Castaneum tiene gran capacidad
de vuelo, mientras que T. Confusum
no vuela. Las dos especies se alimentan
de cereales quebrados o que han sido
dañados por otros insectos,
productos de la molienda de los cereales
como harina, salvado, semillas de
oleaginosas y sus productos, nueces,
almendras partidas, cacahuetes, alimentos
suaves o molidos, cacao, concentrado
alimenticio para animales, tortas
de oleaginosas, frutas secas y otros
productos. Se les considera plaga
secundaria de los cereales porque
no son capaces de dañar granos
enteros, limpios y secos. Los adultos
y las larvas se alimentan de granos
de cereales partidos o dañados.
Se consideran plagas primarias de
las harinas y otros productos de la
molienda de los cereales, leguminosas
y oleaginosas.
Fuente: Pest Control News nº
5 Agosto 2002
federico.espejo@pestcontrolnews.com